Columnistas

El Estado bloqueado

El contrato social está fracturado, el Estado ha dejado de contener a las relaciones sociales

La Razón / Ricardo Paz Ballivián

01:56 / 26 de marzo de 2012

En el Estado de naturaleza mandan los poderosos, en el Estado de derecho mandan los acuerdos. Los sujetos del Estado de naturaleza son los seres humanos individuales (con sus pasiones), mientras que en el Estado de derecho la protagonista es la ciudadanía que se organiza a través de las normas. La democracia moderna es el gobierno de las leyes, por el contrario, otras formas de (des) gobierno devienen en desorden y caos.

Bolivia padece una crisis de Estado hace más de una década. El notable incremento en la conflictividad social de los últimos días no es la expresión de una crisis de gobernabilidad solamente, sino otro momento de exacerbación de la crisis estructural que arrastramos sin resolver. El contrato social está fracturado, el Estado ha dejado de contener a las relaciones sociales y necesitamos retornar al equilibrio. Mientras tanto seguiremos cambiando de gobernantes, seguiremos bajo la dictadura de las corporaciones, la ley no será respetada y las instituciones languidecerán.

En 2004, el sistema político advirtió ya esta situación y produjo una reforma constitucional que incluyó un mecanismo de reforma total de la Constitución Política del Estado, al que denominó Asamblea Constituyente. Entre 2006 y 2009 se implementó el proceso constituyente, pero lejos de cumplir con el objetivo de recomponer el contrato social y generar un nuevo pacto ciudadano, más bien profundizó las diferencias y dejó como resultado un país dividido y enconado: el oriente y el sur contra el occidente y el centro, el campo contra la ciudad, los pobres contra los menos pobres y los ejércitos corporativos contra los ciudadanos inermes. Sucedió esto porque quiénes podían dotarnos de un nuevo proyecto nacional, incluyente y pacificador, prefirieron el proyecto político sectario, mezquino.

La Asamblea Constituyente fue una oportunidad perdida y hoy pagamos las consecuencias de haber frustrado las expectativas de millones de bolivianas y bolivianos. La gente pensó que al optar mayoritariamente por una fuerza política garantizaría el fin del viejo Estado y el surgimiento de uno nuevo, cuyas características sean la convivencia pacífica, el progreso económico, la equidad social y el reconocimiento de la diversidad étnico-cultural. La ciudadanía puso sus esperanzas en el MAS, pero los circunstanciales gobernantes confundieron el mandato y pensaron que en lugar de concertar debían obligar; que en lugar de imponer la ley, debían usarla a su arbitrio y en contra de sus adversarios; que en lugar de construir debían destruir.

Hoy estamos en el mismo lugar que en 2004. Con la necesidad de encarar la resolución de la crisis de Estado, mediante la reestructuración del contrato social. Mientras tanto estamos literalmente bloqueados.

Etiquetas

Ediciones anteriores

Lun Mar Mie Jue Vie Sab Dom
1 2 3 4
5 6 7 8 9 10 11
12 13 14 15 16 17 18
19 20 21 22 23 24 25
26 27 28 29 30 31

Suplementos

Colinas de Santa Rita, Alto Auquisamaña (Zona Sur) - La Paz, Bolivia