Columnistas

El contexto del acuerdo Cuba-EEUU

Cabe hacer una reflexión sobre el contexto mundial en el que este acuerdo entre Cuba y EEUU vio la luz

La Razón (Edición Impresa) / Rolando Morales Anaya

01:40 / 24 de diciembre de 2014

El reciente acuerdo entre Cuba y Estados Unidos es fuente de esperanzas para un cambio en la política norteamericana hacia América Latina, pero, como los americanos dicen, “no hay almuerzo gratis”, sugiriendo que todo acto humano tiene algún interés egoísta por detrás. Hablar actualmente de intereses es algo prematuro, pero cabe hacer una reflexión sobre el contexto mundial en el que este acuerdo vio la luz.

Recientemente y en forma algo insensata, la Unión Europea y Estados Unidos han impuesto una serie de “sanciones” a Rusia por su presunta implicación en los afanes separatistas en Ucrania. Rusia ha reaccionado suspendiendo el proyecto de la construcción del gasoducto del sur, amenazando disminuir sus exportaciones de gas hacia Europa y prohibiendo la importación de alimentos provenientes de Europa, entre ellos, frutas, productos lácteos y pescado. Las sanciones de Rusia suponen una pérdida de 7.000 millones de euros ($us 9.200 millones) y 130.000 empleos para Europa. Simultáneamente, Rusia se ha volcado a Brasil, Argentina y Uruguay para comprar estos productos.

No solamente hay una nueva configuración económica, pero también política. Rusia, secundada en alguna manera por China, adoptó la estrategia de “rascar en la espalda” de Estados Unidos proponiendo interesantes acuerdos a varios países latinoamericanos en una célebre gira de Putin por el continente en julio 2014.

Cuba fue elegida por Putin para realizar la primera parada de su gira por la zona, que continuó en Argentina y concluyó en Brasil. Lo hizo básicamente para molestar a los norteamericanos. Durante su estadía en La Habana condonó el 90% de la deuda (31.700 millones de dólares) contraída por Cuba con la Unión Soviética. Rusia y Brasil cerraron una serie de acuerdos en el ámbito comercial, gasífero y de defensa. Entre los principales productos que Argentina y Uruguay colocarán en el mercado ruso están los lácteos, carnes, frutas, aceite de oliva y aceitunas, panificados y pastas. El cherry de la torta fue el ofrecimiento de Putin a Evo de ayudar a Bolivia a desarrollar su plan nuclear.

A las pocas semanas de la gira de Putin por América Latina, el presidente chino, Xi Jinping, hizo lo mismo, repartiendo como Papá Noel ofrecimientos de todo tipo. A Bolivia le ofreció construir un segundo satélite, y a los otros países,  aumentar el comercio y una mayor participación china en la construcción de infraestructura de transportes.

En las tres últimas décadas, Estados Unidos, absorto en sus intervenciones bélicas en el Medio Oriente y en África, se olvidó de América Latina, lo que contribuyó a mejorar la democracia en el sur, pero, a la luz de los nuevos acontecimientos, no podían mirar de palco los intentos rusos y chinos de tener una mayor participación económica y política en la región, por lo que decidieron acercarse nuevamente al continente con una oferta y un discurso muy atractivos como son el terminar con el aislamiento de Cuba y restablecer relaciones con la isla y, posiblemente, intentarán mejorar sus relaciones con otros países del continente, aunque quizás Venezuela sea postergada en esta estrategia. 

Etiquetas

Ediciones anteriores

Lun Mar Mie Jue Vie Sab Dom
1 2 3
4 5 6 7 8 9 10
11 12 13 14 15 16 17
18 19 20 21 22 23 24
25 26 27 28 29 30 31

Suplementos

Colinas de Santa Rita, Alto Auquisamaña (Zona Sur) - La Paz, Bolivia