Columnistas

No hay forma

Que la alerta que se vive en México sirva para nuestro país, sobre todo respecto a la corrupción

La Razón (Edición Impresa) / Lucía Sauma

00:31 / 05 de marzo de 2015

La cosa es de terror” escribió el papa Francisco a un legislador argentino en referencia a los hechos de horror que causan cada día las bandas de narcotráfico en México. En esa misiva el Papa le alertaba sobre el avance del tráfico de drogas y le pedía evitar la “mexicanización” de Argentina. El Gobierno azteca se molestó y reclamó por estas palabras; sin tener cómo negar que entre enero de 2011 y febrero de 2015, según datos de la Comisión Mexicana de Defensa y Promoción de los DDHH, 281.418 personas se desplazaron de manera forzada entre los estados de México, dejando sus pueblos, casas y familias antes de que los cárteles de la droga los descuarticen, esparzan sus restos en los basureros, los quemen y los conviertan en ceniza imposible de reconocer.

El Gobierno mexicano tampoco tiene cómo negar las 8.000 personas reportadas como desaparecidas desde el inicio de la administración de Peña Nieto, en diciembre de 2012, hasta mayo de 2014, cuando la fuente de la información es el propio ministro del Interior, Osorio Chong. Dato al que falta agregar los 43 estudiantes normalistas desaparecidos en septiembre del año pasado sin que hasta la fecha se tenga certeza de la suerte que habrían corrido. Más ofensa que las palabras del Papa deberían causar los 85.000 muertos por la guerra contra el narcotráfico, declarada por el expresidente Felipe Calderón. ¿O no son una ofensa a la humanidad los 22.732 homicidios reportados en 2013 por el Instituto Nacional de Estadística de México?

Quienes realmente agravian al pueblo mexicano, a las mujeres y hombres honrados del mundo entero son aquellos que, como Hilario Ramírez Villanueva, alcalde de San Blas Nayarit, se pavonean declarando que “robaron poquito” y festejan su cumpleaños invitando a 35.000 personas, donde se beben 50.000 cervezas y se comen 50 cabezas de ganado, según una nota del diario Reforma publicada el 1 de marzo.

Podríamos seguir escribiendo sobre los excesos y las irracionalidades que cometen los protagonistas del crimen organizado en la nación donde un taxista me dijo en agosto de 1980: “Usted viene del país con más golpes de Estado, mientras que aquí la noticia es que en el zoológico ha nacido un osito panda”. Ahora es al revés, unos cuantos malhechores se encargan de derribar la tarea que con afán diario construyen 120 millones de mexicanos trabajadores y honestos.

¿Por qué nos ofende tanto la verdad? Como dice Joan Manuel Serrat en una de sus canciones, “nunca es triste la verdad, lo que no tiene es remedio”.

Que la alerta sirva para nuestro país, sobre todo respecto a la corrupción. Se trate del Fondo Indígena, de la institución o de las personas que sean, es mejor mirarnos al espejo y dejar de contarnos mentiras, porque no hay forma de tapar el sol con un dedo. Tanta verdad es imposible de ocultar.

Es periodista.

Etiquetas

Ediciones anteriores

Lun Mar Mie Jue Vie Sab Dom
1
2 3 4 5 6 7 8
16 17 18 19 20 21 22
23 24 25 26 27 28 29
30 31

Suplementos

Colinas de Santa Rita, Alto Auquisamaña (Zona Sur) - La Paz, Bolivia