Columnistas

La independencia de Venezuela

Comenzaron a brillar las dotes organizativas de Bolívar, quien se convirtió en el líder del ejército patriota

La Razón (Edición Impresa) / Ramiro Prudencio Lizón

02:13 / 23 de abril de 2014

Este mes se conmemora un nuevo aniversario de la revolución de Caracas, del 19 de abril de 1810. Ese día, grupos de patriotas que conspiraban contra el dominio español desde varios meses atrás se reunieron en cabildo abierto y propusieron al capitán general de Venezuela el establecimiento de una junta de gobierno que administraría Venezuela en nombre de Fernando VII. El capitán general, presionado por ellos, terminó por renunciar y, de este modo, dicho cabildo se organizó en la Junta Suprema de Caracas.

La Junta Suprema comenzó su gobierno tomando una serie de medidas liberales, como la prohibición del tráfico de esclavos y la supresión del derecho de alcabala (impuesto de venta) sobre los artículos de primera necesidad. Luego envió delegados a las distintas provincias venezolanas para pedir su adhesión al nuevo régimen de gobierno.

Como las autoridades peninsulares desconocieron a la junta caraqueña y decidieron aplastarla, mandando tropas y bloqueando los puertos venezolanos, la Junta Suprema se sintió obligada a defenderse, organizando un ejército y enviando delegados a Estados Unidos e Inglaterra para adquirir su apoyo tanto económico como militar. A este último país fue designado jefe de la delegación Simón Bolívar, quien iniciaba su misión libertaria como diplomático y no como guerrero.

Bolívar no pudo obtener la cooperación británica, ya que este país era aliado de España en su lucha contra Napoleón Bonaparte. Pero logró que Francisco de Miranda, precursor de la independencia hispanoamericana, retornara a Venezuela para encabezar al ejército libertador. Pero Miranda ya no era el gran militar que había combatido en la revolución norteamericana y en la revolución francesa. Estaba viejo y cansado, y fue incapaz de levantar el ánimo a las desordenadas huestes patriotas, las cuales fueron fácilmente vencidas por las tropas realistas, más disciplinadas y mejor organizadas.

Es entonces que comenzaron a brillar las dotes organizativas de Bolívar, quien muy pronto se convirtió en el líder del ejército patriota no solo en Venezuela sino también en Nueva Granada. Mientras tanto, ante la violencia de los realistas que deseaban ahogar en sangre el movimiento autonomista, los patriotas convocaron un congreso nacional, el cual proclamó la independencia absoluta de Venezuela, un año después, el 5 de julio de 1811, estableciendo la forma republicana de gobierno, la igualdad ante la ley y la libertad de industria y comercio.

La guerra de la independencia venezolana, junto a la de Nueva Granada, fue la más cruenta del continente sudamericano. Pero, gracias a la tenacidad de Bolívar, los patriotas se fueron imponiendo lentamente. De todos modos, solo en 1819, el Libertador pudo vencer definitivamente a los realistas en Boyacá y libertar a Nueva Granada. Luego continuó la campaña hacia Venezuela, donde triunfó en Carabobo, en  junio de 1821. Esta batalla decidió la suerte de la guerra en esos dos territorios, los cuales se unieron para conformar un solo Estado, incluyendo en él a la región del actual Ecuador, creando la república de Colombia. Como se sabe, el infatigable Libertador, continuó su obra libertaria en el Perú, con las batallas de Junín y Ayacucho.  Pero no fue suficiente, ya que se mantenía todavía el poder español en el Alto Perú. Por lo cual, instruyó al mariscal Sucre, vencedor de Ayacucho, que subiese al altiplano y terminara la emancipación de Sudamérica. En consecuencia, gracias a Bolívar y Antonio José de Sucre, el Alto Perú quedó libre y pudo además constituirse en un nuevo Estado, el cual lleva muy justamente el nombre de su libertador.

Por la relación con Bolívar, nuestro país y Venezuela han mantenido permanentemente una vinculación fraterna. Pero, lamentablemente, ahora existen muchos bolivianos que por cuestiones políticas están dejando de tener afecto por el país cuna del Libertador. A ellos cabe recordarles que los gobiernos y los políticos son contingentes, mientras que las relaciones de hermandad entre los pueblos boliviano y venezolano son invariables e inmutables, y así deben perdurar siempre.

Etiquetas

Ediciones anteriores

Lun Mar Mie Jue Vie Sab Dom
1 2 3 4 5 6
7 8 9 10 11 12 13
14 15 16 17 18 19 20
21 22 23 24 25 26 27
28 29 30 31

Suplementos

Colinas de Santa Rita, Alto Auquisamaña (Zona Sur) - La Paz, Bolivia