Columnistas

La madre del desamor

Tal parece que para EEUU una madre tiene que ver con explosión, devastación, con la muerte.

La Razón (Edición Impresa) / Paula Martino

00:31 / 10 de mayo de 2017

No puedo negarlo, desde hace un tiempo no deja de resonar en mí, una y otra vez, este conjunto de palabras: “la madre de todas las bombas”. Lo ignoro, trato de no atender a semejante construcción. Me rehúso a profundizar las notas de actualidad relacionadas con esta frase, pero insiste, una y otra vez, en mis pensamientos.

Decidí confrontarme y tratar de entender el porqué de tanta negación; y me di cuenta de que me generaba un efecto devastador. En el momento en que se popularizó solo llegue a asimilar que se trataba del mayor explosivo no nuclear que tiene Estados Unidos, que la Fuerza Aérea estadounidense la apoda MOAB (“mother of all bombs” o “madre de todas las bombas”), que el Jueves Santo el gobierno de Trump la lanzó sobre un objetivo del Estado Islámico en Afganistán, y que es la primera vez que se usa en combate.

También me enteré que el representante de prensa de la Casa Blanca, Alan Spicer, se refirió brevemente a la explosión, y de inmediato, cambiando de tema, pasó a hablar sobre las festividades por Pascua y la cantidad de huevos de chocolate que se entregaron. Para mi asombro, Spicer intentaba desestimar la noticia, atenuándola con la entrega “amorosa” de huevos de Pascua. Tengamos en cuenta que en muchas culturas los huevos representan vida y fertilidad. Asimismo, según la simbología cristiana, tienen la connotación de una “vida nueva”. Sin embargo, nada de esto condecía con la realidad de aquel Jueves Santo.

Mientras tanto, el título de la noticia se multiplicaba, como una onda expansiva en todos los medios de comunicación y las redes sociales: “Cuán poderosa es la GBU-43/B MOAB, la ‘madre de todas las bombas’ que EEUU lanzó contra el Estado Islámico en Afganistán”, “Qué es y cómo funciona la ‘madre de todas las bombas’”. Como si esto no bastase, luego acompañaron la noticia con imágenes, fotos y videos, donde se repetía incansablemente el momento de la explosión: “Desde el aire: así impactó la ‘madre de todas las bombas en Afganistán’”, “Video: así explotó ‘la madre de todas las bombas’ en Afganistán”. Todos estremecedores para quien podía verlos apelando a la efectividad de sus mecanismos de defensa, hablando en términos bélicos.

De la construcción de esta frase, mejor dicho, del conjunto de palabras “la madre de todas las bombas”, hay algo que no encaja, que no tiene nada que ver, que se equivocó de lugar, que es disonante, que —personalmente— me genera repulsión y es el término “madre”.

Madre significante que, mirado desde el encuadre que uno quiera, sea desde el psicoanálisis, la psicoterapia, el discurso de la ciencia, desde el reino animal, terrenal o espiritual, desde donde quieran, absolutamente desde donde quieran, siempre remite al cuidado y a la protección. Pero parece que para Estados Unidos no. Tal parece que para ellos una madre tiene que ver con explosión, con devastaciones, con la muerte, con el hecho de que muchos niños queden sin madre y viceversa, con la madre del desamor. Ahora pude entenderme.

* Es psicóloga clínica con orientación psicoanalítica.

Etiquetas

Ediciones anteriores

Lun Mar Mie Jue Vie Sab Dom
1 2 3
4 5 6 7 8 9 10
11 12 13 14 15 16 17
18 19 20 21 22 23 24
25 26 27 28 29 30 31

Suplementos

Colinas de Santa Rita, Alto Auquisamaña (Zona Sur) - La Paz, Bolivia