Columnistas

Las mujeres y el poder

En reciente declaración a ANF, el senador Fidel Surco afirmó que no hay una mujer con liderazgo que pueda asumir un cargo presidencial, por lo que las organizaciones sociales afines al Gobierno apoyarán al binomio Morales-García.

La Razón (Edición Impresa) / Lourdes Montero

04:15 / 10 de junio de 2013

En reciente declaración a ANF, el senador Fidel Surco afirmó que no hay una mujer con liderazgo que pueda asumir un cargo presidencial, por lo que las organizaciones sociales afines al Gobierno apoyarán al binomio Morales-García. Lo que el senador olvidó mencionar es que, por el momento, tampoco se vislumbra un hombre con liderazgo que pudiera promover la alternancia en la conducción del proceso de cambio. Así, es claro que el tema no tiene que ver necesariamente con la falta de mujeres líderes, sino de una hegemonía consolidada.

La noticia fue titulada con una confusa generalización: “MAS reconoce falta de liderazgo en mujeres para postularlas como candidatas el 2014”, cuando los asambleístas consultados referían sólo al cargo de presidente y vicepresidente y no al conjunto de candidaturas que estarán en disputa en las próximas elecciones. Y para esas candidaturas, digámoslo de una vez, habrá muchas mujeres con sólidas carreras políticas. Bastó ese titular para retomar la sospecha arcaica sobre la capacidad, disposición y ambición de las mujeres para gobernar el país. Todavía está fresco en la memoria de anteriores elecciones el incidente provocado por la declaración de una dirigente de las Bartolinas, que se cuestionaba si las mujeres están listas para asumir cargos de decisión. Recuerdo la avalancha de respuestas de sus propias bases que ya ambicionaban ejercer el poder que tanta lucha les había costado.

Y es que desde hace unas décadas las mujeres vivimos un proceso de ciudadanía acelerada. La reconquista de la democracia está plagada de nombres femeninos; las amas de casa mineras escribieron su historia de confrontación con el Estado liberal; las mujeres cocaleras marcharon desafiantes y la guerra del agua y del gas tuvieron en su resistencia un ejército de vecinas. En la redacción de la nueva Constitución Política del Estado, muchas mujeres cerraron filas para plasmar sus demandas al lado de los indígenas; y hoy, en la política cotidiana, numerosas mujeres toman decisiones de Estado. Y, con honestidad, ya se hace cansador repetir esta historia demandando reconocimiento.

Así, las mujeres hemos aprendido que la ciudadanía es un derecho que concede la potestad de intervenir en el poder político y ser parte de una comunidad que vive en democracia. Y como nos lo recuerda Line Bareiro, todo esto se conecta con conceptos como soberanía popular, pluralismo, participación política, libertad, igualdad... en fin, calidad de la democracia.

Pero, en el contexto político actual, más allá de las leyes y las buenas voluntades que reconocen nuestros derechos, ¿qué hacemos las mujeres para transitar de una ciudadanía activa hacia el real control del poder? ¿Cómo ingresamos en la arena política sin pagar los altos costos que las mujeres líderes hoy enfrentan? Y tal vez lo más complejo, ¿cómo revolucionamos el campo político con nuestra presencia? Mi opinión es que estos desafíos sólo podrán ser asumidos por nuevas líderes que enfrenten una ruptura generacional con las formas de lucha colectiva de sus predecesoras. Nuevas líderes indígenas y campesinas que asuman una agenda de derechos individuales, respetuosa de las diferencias, sin ser tildadas de neoliberales; una nueva camada de jóvenes que cuestionen la lealtad sindical en tanto les niega acceso al poder.

Claramente no es una ruptura que está a la vuelta de la esquina, acatar las reglas y ser leales al líder es un rasgo de género difícil de enfrentar. Y para dar este paso requerimos profundizar en las reflexiones sobre las relaciones de poder que, como bien sabemos, pueden estar basadas en dominación y obediencia o en relaciones más simétricas, fundadas en pactos y alianzas. Y, como dice Amelia Varcárcel, “convirtamos las quejas en reivindicaciones, las protestas en objetivos, y tengamos presente lo que el pasado nos debe y lo que nosotras debemos al porvenir”.

Etiquetas

Ediciones anteriores

Lun Mar Mie Jue Vie Sab Dom
1 2 3
4 5 6 7 8 9 10
11 12 13 14 15 16 17
18 19 20 21 22 23 24
25 26 27 28 29 30 31

Suplementos

Colinas de Santa Rita, Alto Auquisamaña (Zona Sur) - La Paz, Bolivia