Columnistas

Los papeles del Pentágono

La motivación de Spielberg causa estupor, porque la actualidad del tema sigue siendo materia de discusión.

La Razón (Edición Impresa) / Carlos Antonio Carrasco

23:04 / 09 de febrero de 2018

Cuando irrumpe el debate sobre las denominadas fake news (noticias falsas), mostrando el limbo cada vez más tenue entre la verdad y la mentira, el genial cineasta Steven Spielberg evoca en su película The Pentagon papers cómo los gobiernos de toda factura tratan de ocultar o distorsionar los hechos cuando éstos son susceptibles de perjudicar sus intereses —generalmente— bastardos.

La cinta revela que fue Richard Nixon quien, en 1971, acentuó la presencia militar iniciada por su antecesor, Lyndon Johnson, en el sudeste asiático, enviando a 58.220 combatientes a una muerte segura. Periodo oscuro en que el malsano secretismo ocultaba los bombardeos ilegales a Laos y Camboya, territorios alejados del teatro de operaciones en Vietnam. Para justificar esta intervención se decía que la seguridad nacional corría peligro y que una victoria sobre las fuerzas comunistas estaba cerca.

Ambos embustes fueron detectados por el funcionario del Pentágono Daniel Ellsberg, precursor de los filtradores de noticias. Hoy, a sus 87 años, Ellsberg no se arrepiente de haber hecho llegar a las redacciones del New York Times y del Washington Post cajones que contenían 47 volúmenes con 7.000 páginas fotocopiadas a hurtadillas de la Rand Corporation.

La divulgación de esas evidencias provocó la incontenible indignación y la ira de las madres, las viudas y los huérfanos de aquellos caídos en combates absurdos, librados contra un enemigo indomable. Poco antes, como profesor del Briarcliffe College, en Nueva York, me tocó compartir con mis alumnos y colegas la cotidiana tragedia de esa juventud sacrificada para tratar de imponer a los seguidores de Ho Chi Minh ideologías y modos de vida a quienes ya habían, en años anteriores, derrotado a los franceses y, antiguamente, a los japoneses en sus sendos propósitos de dominación.

Pero la motivación nostálgica de Spielberg causa estupor, porque la actualidad del tema sigue siendo materia de discusión: ¿cuál es el límite del interés nacional frente a la libertad de expresión y al derecho del pueblo por estar cabalmente informado? Ese es el dilema que en sus memorias (Personal history), y en la cinta que comentamos, confronta Katherine Graham, propietaria del Washington Post y a la vez amiga del establishment capitalino, supremamente interpretada por Meryl Streep. La caracterización del secretario de Defensa Robert Mac Namara es impecable, como lo es también la sombra de un Nixon casi tan vulgar como Trump, de quien solo se escucha su voz, nutrida de adjetivos altamente malolientes.

Nunca como ahora la libertad de prensa (sea escrita, televisiva o reflejada en las redes sociales) ha sido atacada con procedimientos jurídicos, presiones impositivas o atropellos policiales, con el fin de amordazarla o neutralizarla. Sin embargo, en ninguna época faltan ciudadanos honestos que, como Daniel Ellsberg en 1971, Julian Assange y sus WikiLeaks en 2010, y Edward Snowden en 2013, año en el que devela los secretos de la NSA, se inician como “villanos soplones” para transitar a la cima de héroes populares, intrépidos defensores de la paz mundial.

Etiquetas

Ediciones anteriores

Lun Mar Mie Jue Vie Sab Dom
1 2 3 4 5 6
7 8 9 10 11 12 13
21 22 23 24 25 26 27
28 29 30 31

Suplementos

Colinas de Santa Rita, Alto Auquisamaña (Zona Sur) - La Paz, Bolivia