Columnistas

El poder del rumor

Tanto autoridades de Gobierno como de oposición utilizan el rumor para atacar a sus oponentes.

La Razón (Edición Impresa) / Jorge Soruco

00:00 / 28 de febrero de 2016

La trama de la película El Regalo (Joel Edgerton) gira en torno a los rumores y las medias verdades que pueden destruir la vida de una persona.

No importa si se refutan con evidencias, si las difamaciones se afianzan en la mentalidad colectiva, convencer al público de lo contrario es casi imposible. Y ahora, con la explosión de las redes sociales, los medios masivos y el internet, los rumores pueden llegar a millones de personas en pocos instantes y causar más de un desbarajuste, especialmente si son sostenidos por fuentes con cierto nivel de credibilidad, como autoridades o personalidades.

Claro ejemplo de ello es lo ocurrido hace una semana con el referéndum constitucional. Las irregularidades detectadas en la mañana del domingo 21 de febrero (la quema de ánforas en dos recintos en Santa Cruz por el retraso en la entrega de materiales electorales y la captura de una mujer que llegó a su mesa con papeletas marcadas por el Sí) fueron difundidas rápidamente por Facebook, generando susceptibilidades por los partidarios del No.

En el transcurso de los siguientes días, fotografías del conteo de actas inundaron los muros denunciando el volteo de votos. Y no solo de los opositores a la tercera reelección del binomio presidencial Morales-García. Sus partidarios también denunciaron presión por parte de sus contrincantes políticos. Lo peor, encabezados por las principales autoridades del país. Por este motivo, hoy la credibilidad del Tribuna Supremo Electoral (TSE) está por los suelos. Muy pocos consideran que los resultados del domingo sean los correctos.

No es algo nuevo. Ambos extremos del espectro político han difundido rumores negativos sobre sus oponentes. Basta con recordar las acusaciones que Samuel Doria Medina realizó sobre una posible paternidad del Presidente mediante su cuenta de Twitter. O escuchar al Mandatario, o a sus ministros, lanzar acusaciones sin mostrar pruebas reales (como cuando Juan Ramón Quintana acusó a Carlos Valverde de ser un agente de EEUU) o acusar a sus oponentes de vende patrias, siempre comenzando con “siento que”, sin ofrecer más que sus propias opiniones.

 Y estos rumores son más insidiosos cuando contienen medias verdades. Recordando la denuncia de Quintana, Valverde reconoció haber asistido a una reunión en la Embajada de EEUU, pero el motivo fue ayudar a los funcionarios a tener una idea más clara del panorama político, no conspirar.

Esto no se detiene con la censura de las redes, tal como proponen sectores afines al Gobierno, sino con educación y recordando a las personalidades públicas que este tipo de actitudes son propias de un abusón de colegio. 

Etiquetas

Ediciones anteriores

Lun Mar Mie Jue Vie Sab Dom
1
2 3 4 5 6 7 8
23 24 25 26 27 28 29
30 31

Suplementos

Colinas de Santa Rita, Alto Auquisamaña (Zona Sur) - La Paz, Bolivia