Columnistas

Lo ‘rallaron’ a Ronald así

A pesar de la desgracia del joven, a los medios no les interesa el dolor humano.

La Razón (Edición Impresa) / Esteban Ticona Alejo

03:01 / 11 de marzo de 2017

Hace pocos días escuché una entrevista al joven alteño Ronald Ramos, quien entre sentimientos encontrados decía que devolverá la condecoración otorgada por el Concejo Municipal de El Alto en su mes aniversario de fundación. Sus respuestas sencillas nos permitieron entender a las críticas recibidas o mejor dicho al bombardeo de cuestionamientos a su persona, mediante el Facebook, el mismo espacio que lo había catapultado días antes; pero ahora lo tiene profundamente lastimado. Él se mostró muy digno al decir que no merecía ese reconocimiento y que lo iba a devolver. ¿Cuánto daño puede causarnos si no se maneja críticamente ese nuevo espacio de comunicación e incomunicación llamado Facebook? ¿Cómo utilizamos ese sitio realmente para comunicarnos, cuando de por medio existen muchas zonas inventadas o de corte racista? El gran problema de nuestros tiempos es que la comunicación masiva está asociada con la búsqueda de fama. Hay momentos donde se dice que se hace comunicación pero en el fondo se busca popularidad, porque vivimos el tiempo de la sociedad del show y el espectáculo, donde el eje gira en torno a las trivialidades, incluso ensalzar las manifestaciones más ridículas.

En otro momento de la entrevista contó algo de su vida, atravesado por la pobreza económica, situación que no le permitió terminar estudios secundarios; pero eso no le impidió ayudar a su familia. Contó con mucho orgullo que ayuda con su trabajo a su madre y sus hermanos que están en colegio y que uno de ellos está a punto de salir bachiller. Para este cometido tuvo que trabajar de albañil y últimamente de una especie de sonidista de amplificación y animador de fiestas. Contó la circunstancia en que surgió esa grabación que se viralizó en las redes sociales. Según Ronald, ganaron un partido de fútbol y fueron a celebrar en un “antro” o local de consumo de alcohol. Fue cuando Ronald ya estaba ebrio y ya no articulaba bien las palabras y en ese estado en vez de decir “No es que te rayes así”, dijo “No es que te ralles así”. La última parte de la entrevista transcurrió entre lágrimas y frustraciones, porque manifestó la intención de irse a Brasil, que yo interpreto como una especie de escape a tanto acoso en el Facebook. Es decir ese mismo espacio que lo había convertido en famoso, ahora lo estaba linchando públicamente y sin ningún estupor. No solo el Facebook lo jodió a Ronald, sino también los medios de comunicación, que sin ningún temor y menos con madurez comenzaron a publicitarlo y ahí están las consecuencias, un joven profundamente angustiado, con ganas de huir de todo, aunque sea famoso. ¿De qué sirve este tipo de notoriedad? Es cuestionado porque su frase surgió de un momento a-normal, es decir, alcoholizado.

El Concejo Municipal jamás debería haberle dado ese reconocimiento que lo único que hizo a Ronald es ayudar a su mayor linchamiento mediático. No es que no se merezca, pues como el joven Ramos existen muchos y muchas, no solo en El Alto sino en casi todo el país. Si se reconoce a Ronald se tendría que hacer a muchos y muchas jóvenes indígenas urbanos, sumidos en la pobreza y presa fácil del alcoholismo y ahora de las nuevas formas de denigración social y cultural. Se anuncia que Ronald Ramos formará parte de un reality show televisivo, ojalá sea para que se reivindique y no para que se frustre más. A pesar de la desgracia del joven, a los medios de comunicación y a muchos de sus pinches programas no les interesa el dolor humano, sino ganar rating o ganar más audiencia. Esta es la maldad comunicacional de algunos medios. Mä waynuchuruwa q’al p’iq muytawapxi. Kawkharusa sarirjamakiwa uka waynuchuxa. Lup’iñasawa kunatsa ukhamaru puripxi jicha waynanakaxa.

Ediciones anteriores

Lun Mar Mie Jue Vie Sab Dom
1 2 3 4 5 6
7 8 9 10 11 12 13
14 15 16 17 18 19 20
21 22 23 24 25 26 27
28 29 30 31

Suplementos

Colinas de Santa Rita, Alto Auquisamaña (Zona Sur) - La Paz, Bolivia