Columnistas

El triste retiro de Juan

Es triste su retiro, sin partido ni correligionarios, que ahora buscan espacios en Sol

La Razón (Edición Impresa) / Rubén D. Atahuichi López

00:29 / 18 de noviembre de 2014

Un día, el presidente Evo Morales quiso “clonarlo”. Su buena gestión en la Alcaldía de La Paz y su alianza con el Movimiento Al Socialismo (MAS) fueron las principales razones. Pero desde cuando Juan del Granado y su partido, el Movimiento Sin Miedo (MSM), quisieron proyectarse por sí solos, todo cambió...

Corría el año 2010, unos meses después de la última votación en la que los dos partidos, con representaciones separadas y juntas a la vez, consiguieron los inéditos dos tercios en la Asamblea Legislativa Plurinacional. Ante la premura de las elecciones subnacionales de entonces, los aliados quisieron ir solos; fue así que rompieron la coalición.

Al romper la alianza (¡vaya paradoja!), la entonces jefa de bancada de Cochabamba por el MAS, Rebeca Delgado, ahora disidente acérrima del partido gobernante y hace poco aliada de los “sin miedo”, exigió de sus colegas diputados del MSM “conciencia social”.

Más allá de eso, desde esa vez, Del Granado intentó marcar diferencia respecto del MAS, al plantear, inicialmente, la “reconducción” del “proceso de cambio”. Hasta que los cuestionamientos políticos se convirtieron en adjetivos, “autoritario”, gobierno “corrupto” y “despilfarrador”. Y el MAS se convirtió en su enemigo político dentro del cambio, y el MAS, olvidando la convicción de su aliado durante su alianza con el MSM, se acordó de tildar a Del Granado como un “neoliberal” más, siempre vinculado a los partidos de derecha en el pasado.

Con tantas diferencias, el MSM parecía proyectarse bien: ganó las elecciones de abril de 2010 en La Paz y Oruro. Si bien Luis Revilla se mantuvo hasta poco cerca del MSM, Rossío Pimentel, la alcaldesa de Oruro, dejó de ser, a poco de ser elegida, aliada del MSM. Por algo será.

Y Del Granado siguió, a pesar de lo complicado, y hasta imposible, que iba a ser ganarle al MAS y a Morales en el mismo nicho electoral. Fue el candidato presidencial, acompañado con el error político más grande de las elecciones del 12 de octubre: Adriana Gil.

Pero el exalcalde en dos gestiones de La Paz sabía de sus limitaciones; solo su tozudez puede explicar el final de su carrera política. Quizás por eso se animó a presagiar su derrota electoral y política en una entrevista publicada en Animal Político de La Razón el 29 de enero de 2012: “Te voy a dar lo que puede ser una primicia: yo voy a dejar la vida política activa el año 2014”. “Y si creen que no debo ocupar el primer lugar en esa confrontación (electoral), ahí creo que deberá concluir esta presencia en la línea de fuego”, justificó.

Así fue. Sensato en su decisión y ausente en el momento en que sus compañeros resignaron la semana pasada la continuidad del MSM, cuando el Tribunal Supremo Electoral (TSE) anunció la anulación de la personería de su partido fundado en 1999, por el 2,7% de los votos que recibió en los comicios de octubre. Para rematar, Revilla se adelantó a la catástrofe: fundó su propia agrupación política, Soberanía y Libertad (Sol), decisión con la que desahució al MSM.

Fuera de la intensidad con la que fue parte de la agenda de los medios, Del Granado no ha dado señales de vida política. Es triste su retiro, sin partido ni correligionarios, y los que tuvo, ahora buscan espacios con un nuevo jefe, Revilla, el candidato a la reelección y, quizás, a las presidenciales de 2019.

Lo recordaremos como un buen alcalde y como aquel que metió a la cárcel al dictador Luis García Meza, y no por su triste campaña electoral de octubre.

Etiquetas

Ediciones anteriores

Lun Mar Mie Jue Vie Sab Dom
1
2 3 4 5 6 7 8
16 17 18 19 20 21 22
23 24 25 26 27 28 29
30 31

Suplementos

Colinas de Santa Rita, Alto Auquisamaña (Zona Sur) - La Paz, Bolivia