Columnistas

Los usos del censo

A estas alturas parece que la intromisión política ha estropeado el proceso técnico del censo 2012

La Razón / Horst Grebe López

00:05 / 31 de enero de 2013

El censo es un asunto técnico con consecuencias políticas. Pero tal como han venido ocurriendo las cosas, a estas alturas ya parece inevitable que la intromisión política ha estropeado el proceso técnico del Censo de Población y Vivienda 2012, con el agravante de que se ha debilitado aún más la credibilidad del Instituto Nacional de Estadística (INE). La información preliminar sobre la población de los nueve departamentos, que fue proporcionada por el propio presidente Morales sin el respaldo institucional suficiente, ha despertado en efecto los intereses políticos y ha encendido las pasiones regionales sobre dos temas importantes sin duda, pero que en modo alguno constituyen las únicas materias que importan en un censo de población y vivienda bien hecho.

Por principio de cuentas, las diversas insuficiencias acumuladas en la preparación y en la propia ejecución del censo, que fueron oportunamente alertadas por diferentes expertos y organismos de la sociedad civil, se han traducido a primera vista en una cifra de la población total que no es congruente con las proyecciones demográficas realizadas a partir de las cifras del anterior censo. De probarse la validez de las cifras que ahora circulan y sirven de base para atizar reivindicaciones regionales, habría que explicar las causas de una reducción tan significativa de la tasa media de crecimiento de la población entre 2001 y 2012. Y las explicaciones pueden ser varias, empezando por la probabilidad de que las cifras del anterior censo estuvieran sobrevaluadas, por el incentivo que significó a la sazón la distribución de la coparticipación tributaria por población. Podría haber ocurrido también que las tasas de fertilidad hubieran caído significativamente como resultado de las políticas educativas. Podría haber aumentado la mortalidad. O podría ser que los flujos de trabajadores emigrados al exterior fueran considerablemente mayores de lo que se suponía. Tales explicaciones no agotan por cierto lo que justificaría la caída de la tasa intercensal de crecimiento demográfico, pero proporcionan algunos criterios para empezar un análisis más sistemático.

Si se descartara incluso la explicación de que el propio censo 2012 contiene una importante subvaluación, atribuible a factores que habría que establecer, quedan muchas cosas por averiguar antes de que se inicie el debate sobre la redistribución de escaños parlamentarios y recursos tributarios, que amenaza con abrir nuevos frentes de conflictos regionales de difícil manejo en estos tiempos que corren.

Cabe recordar que los resultados del censo proporcionan un conjunto muy importante de cifras absolutas sobre la población y sus condiciones de vida, que sirven de base para todo el aparato de indicadores y coeficientes que miden el cambio social de un país. Y en ese contexto, a mi parecer, no deberían considerarse como lo más importante la distribución de escaños parlamentarios y las cuotas correspondientes de la coparticipación tributaria.

Si todavía fuera posible, habría que tratar de evitar daños mayores al Censo de Población y Vivienda 2012, tomando en cuenta varias propuestas muy razonables que ya se han puesto en conocimiento público. Por otra parte, habría que abrir de inmediato la discusión sobre la propuesta existente de Ley del Sistema de Información y Estadística, que tiene precisamente el propósito de fortalecer la institucionalidad encargada del levantamiento, procesamiento y divulgación de la información estadística en el país, con independencia de la injerencia política. Una norma de tal naturaleza podría garantizar en el futuro el derecho ciudadano a la información confiable y oportuna para el de-sempeño de sus actividades profesionales, científicas y políticas en general.

Etiquetas

Ediciones anteriores

Lun Mar Mie Jue Vie Sab Dom
1 2
3 4 5 6 7 8 9
17 18 19 20 21 22 23
24 25 26 27 28 29 30

Suplementos

Colinas de Santa Rita, Alto Auquisamaña (Zona Sur) - La Paz, Bolivia