Editorial

Alerta roja ambiental

Las autoridades chinas ya no pueden desviar la mirada frente a la crisis climática

La Razón (Edición Impresa) / La Paz

01:34 / 08 de diciembre de 2015

Por primera vez en su historia, Pekín declaró, ayer, la alerta roja por el extremo nivel de contaminación que se vive en sus calles. Esta declaratoria, la más elevada posible, coincide con las negociaciones que tienen lugar actualmente en París para alcanzar un acuerdo que comprometa a los países miembros de las Naciones Unidas a reducir su nivel de emisión de gases de efecto invernadero.

En este sentido, se trata de un hecho ciertamente preocupante, que sin embargo puede contribuir a que, por fin, se logre, en la capital francesa, el tan ansiado acuerdo para que los gobiernos del orbe se comprometan a luchar efectivamente contra el calentamiento global. Y es que uno de los principales motivos del fracaso de las anteriores 20 cumbres climáticas (COP) ha sido la negativa sistemática de los dos mayores contaminantes del planeta, China y EEUU, a firmar un acuerdo que les obligue a reducir su nivel de emisión de dióxido de carbono (CO2).

No sobra recordar que, según estimaciones del Centro de Investigación Conjunta de la Comisión Europea, en 2012 China generó 9.900 toneladas métricas (TM) de CO2, arrebatándole así el triste sitial a EEUU como el país más contaminador del planeta, cuyas emisiones ese mismo año alcanzaron las 6.526 TM de CO2 (en conjunto los países de la UE contribuyeron con 3.700 TM de CO2).

A pesar de estos elevados niveles de contaminación y las evidencias científicas de la clara relación entre la actividad humana y el calentamiento global, ambos países se han negado a reducir de manera obligatoria la emisión de gases de efecto invernadero, enunciando, el primero, su derecho al desarrollo y a hacerlo en una escala mucho mayor a la de los países occidentales; y el segundo, negando, en voz de los republicanos, la relación entre el cambio climático y las acciones del hombre, argumento que no es sino una excusa para defender el actual sistema capitalista de desarrollo, que se sostiene con la sobreexplotación de los recursos naturales.

No obstante, la llegada de Barack Obama a la Casa Blanca ha impulsado una perspectiva en la política medioambiental de EEUU, que permite albergar la esperanza de que el coloso del norte asuma su responsabilidad por la crisis climática (“represento al segundo país más contaminador. Asumiremos nuestras responsabilidades”, declaró Obama días atrás tras su arribo a París para participar en la COP21). Por otra parte, a raíz del elevado nivel de contaminación que hoy se vive en China (en el norte y el occidente enfrenta un proceso de desertificación; en el sur y en el este, lucha contra las inundaciones; y gran parte de su población sufre los efectos de la polución no solo en el aire, sino también en los suelos y en el agua), las autoridades del gigante asiático ya no pueden desviar la mirada frente a la crisis climática, que hoy por hoy constituye la mayor amenaza para el futuro de la humanidad.

Etiquetas

Ediciones anteriores

Lun Mar Mie Jue Vie Sab Dom
1 2 3 4 5 6
7 8 9 10 11 12 13
14 15 16 17 18 19 20
21 22 23 24 25 26 27
28 29 30 31

Suplementos

Colinas de Santa Rita, Alto Auquisamaña (Zona Sur) - La Paz, Bolivia