Editorial

Amenazas al oído

La Razón / La Paz

00:33 / 07 de septiembre de 2012

Todo el mundo sabe, o al menos debería saber, que escuchar música empleando auriculares durante varias horas daña el oído. Lo mismo sucede con la exposición prolongada a sonidos fuertes, corrientes en discotecas, pubs, conciertos y otros espectáculos. Lo que no quedaba muy claro era por qué los ruidos elevados algunas veces causaban sorderas temporales; y otras, permanentes. Un reciente estudio de la universidad británica de Leicester ha dilucidado esta incógnita.

Según explican los autores de la investigación, el oído detecta vibraciones que son transformadas en impulsos eléctricos que las neuronas transportan hacia el cerebro, en el que percibimos e interpretamos el sonido. Pero la exposición a sonidos altos, por ejemplo de más de 110 decibeles (en promedio, un aparato de MP3 alcanza entre 85 y 90 decibeles), puede destruir la capa que recubre esas neuronas, conocida como mielina. Cuando eso ocurre, la transmisión se interrumpe; y con ello, la capacidad de oír. No obstante, si el oído deja de ser expuesto a sonidos elevados, la mielina se recupera después de tres meses. Pero cuando la exposición es muy prolongada, los daños se acumulan y pueden provocar la muerte de los receptores sensoriales; entonces el perjuicio es irreversible, pues éstos no pueden repararse ni reemplazarse.

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