Editorial

Animales amenazados

Viene siendo hora de encarar las prácticas que contravienen los principios de conservación

La Razón (Edición Impresa) / La Paz

01:25 / 26 de enero de 2016

El último reportaje de Informe La Razón, publicado ayer, pone en relieve la gran vulnerabilidad de la biodiversidad del país, pues se encuentra seriamente amenazada por los efectos del cambio climático y las acciones depredadoras del hombre moderno, que están poniendo en riesgo la supervivencia de cientos, sino miles, de plantas y animales que habitan en el territorio nacional.

Por caso, la investigación titulada Impacto del Cambio Climático en la Biodiversidad de Bolivia, presentada en 2013 por el PNUD, advierte que de continuar el aumento de la temperatura el altiplano sería una de las zonas más afectadas, por el proceso de degradación ecológico que se registraría debido a la reducción de las precipitaciones y de los recursos hídricos. De igual manera los científicos alertan que si la temperatura llegase a aumentar 4▫C en promedio en relación a los niveles preindustriales, el 75% de la selva amazónica se degradaría, causando un desastre ecológico de dimensiones incalculables.  

En cuanto a los animales cuya supervivencia está en riesgo, un diagnóstico de la Red Nacional de Voluntarios Ambientalistas alerta que al menos 314 especies se encuentran amenazadas. De esta cifra, 68 están en peligro de extinción y la situación de tres de ellas —la paraba azul, el cóndor andino y las tortugas (petas) gigantes— es crítica, toda vez que su población se ha reducido en un 90%. Entre los animales amenazados también figuran el caimán negro, la rana gigante (rococó), el armadillo, el delfín rosado, el jaguar, el manatí, la nutria, el oso jukumari, el tapir, el tejón, el guanaco y muchos más.

Además de los impactos del calentamiento global, las principales causas por las que estas especies se encuentran en peligro de extinción son la ampliación de la frontera agrícola para plantaciones agroindustriales (principalmente de soya y caña de azúcar) y para tierras de pastoreo, la contaminación de las aguas y de la tierra, el tráfico de madera, el comercio indiscriminado de algunas especies y la caza furtiva de animales.

Al respecto no sobra recordar que la desaparición de una sola especie constituye una catástrofe medioambiental, y no solo en términos científicos sino también sociales. Pues, nos guste o no, además de constituir la base de la alimentación de las personas, la supervivencia de los animales resulta esencial para conservar el equilibro del medio ambiente, así como la buena salud de los servicios ecológicos del planeta.

De allí la importancia de intensificar nuestros esfuerzos para proteger y gestionar sabiamente los recursos naturales del país; y a la vez viene siendo hora de encarar efectivamente las prácticas sociales y económicas que contravienen todo principio de conservación. De ello depende que se pueda garantizar el derecho de las futuras generaciones a vivir bien, en un entorno saludable.

Etiquetas

Ediciones anteriores

Lun Mar Mie Jue Vie Sab Dom
1
2 3 4 5 6 7 8
16 17 18 19 20 21 22
23 24 25 26 27 28 29
30 31

Suplementos

Colinas de Santa Rita, Alto Auquisamaña (Zona Sur) - La Paz, Bolivia