Editorial

Bolivia crece

Si este crecimiento se lo hace incluyente hacia el resto de los sectores, será perecedero

La Razón / La Paz

02:33 / 01 de junio de 2013

El último reporte emitido por las autoridades económicas del país expone, según el Índice General de Actividad Económica (IGAE), que el crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) durante el primer trimestre de 2013 fue de 6,04%, superior en casi 1% al registrado durante el mismo periodo de 2012. Sin lugar a dudas, son buenas noticias económicas.

En un ambiente económico global aún hostil, con una profunda recesión en los países europeos, que va cercenando sus posibilidades de crecimiento con empleo digno, por un lado, y con signos bastante débiles de recuperación de la economía estadounidense, en la que además de la crisis económica se manifiesta una crisis fiscal y con mayor profundidad una crisis de confianza de su población, por otro, hacen de Bolivia un país símbolo de estabilidad económica, en tiempos de turbulencia y volatilidad financiera.

En este contexto es más que relevante evaluar las causas de este buen desempeño económico, y a partir de ese análisis, determinar si este buen momento podría tener un freno, o en su defecto, una caída, identificando los posibles riesgos que determinarían el fin de una era de crecimiento económico positivo ininterrumpido, para luego definir estrategias de contención ante posibles escenarios en extremo negativos.

El crecimiento económico nacional se debe en gran medida a la explotación de los recursos naturales (gas y minerales), y luego se distribuye entre los sectores de construcción, transporte y financiero. Es decir que la economía aún se sustenta en una estructura de monoproducción primaria exportadora sin transformación y terciaria de servicios no transable.

Por tanto, los riesgos ante una posible desaceleración económica son altos, puesto que la vulnerabilidad a una caída internacional de precios es latente, y lo más probable es que su efecto negativo sea de inmediato contagio en los sectores terciarios. Cabe preguntarse: ¿qué hacer para mantener el crecimiento sin depender del gas, de los minerales y servicios? Esta consulta se la podría responder a partir de una estrategia que contemple dos acciones de corto y largo plazo.    

En el corto plazo, es necesaria la constitución de un fondo de estabilización de precios de las principales materias primas, para que en épocas de caída de precios del gas o minerales, el fondo se active y permita que las operaciones no se paralicen. En el largo plazo, y como estrategia de diversificación en las fuentes de generación de crecimiento, es necesario un marco legal de promoción de inversiones con enfoque nacional, para que la inversión realizada por los bolivianos se quede en Bolivia. De esta forma, nos aseguraríamos de que la economía encuentre en el tiempo otras formas alternativas de generar más riqueza. Bolivia crece, y si este crecimiento se lo hace incluyente hacia el resto de los sectores, será estable y perecedero.

Etiquetas

Ediciones anteriores

Lun Mar Mie Jue Vie Sab Dom
1
2 3 4 5 6 7 8
16 17 18 19 20 21 22
23 24 25 26 27 28 29
30 31

Suplementos

Colinas de Santa Rita, Alto Auquisamaña (Zona Sur) - La Paz, Bolivia