Editorial

Caso Chevron

Su nocivo legado sigue entre la gente, la tierra, el agua y el aire de Sucumbíos

La Razón / La Paz

00:17 / 07 de enero de 2012

La Corte de Justicia de la provincia de Sucumbíos, en el noreste de Ecuador, ratificó el martes la sentencia dictada el 14 de febrero de 2011, cuando un tribunal menor condenó a la empresa estadounidense Chevron a pagar una indemnización de $us 8.560 millones por los daños ambientales causados en la Amazonía, tras un juicio que se alargó durante 17 años.

El caso se remonta a 1964, cuando Texaco (adquirida por Chevron en 2001) empezó a perforar en las provincias de Sucumbíos y Orellana, al norte de Ecuador, con una concesión gubernamental. Al retirarse de la zona en 1990, según el abogado y representante de los indígenas, Pablo Fajardo, Texaco dejó 356 pozos al aire libre. Cada pozo contaba entre cuatro y cinco piscinas para el depósito de los de-sechos tóxicos, ubicadas lo más cerca posible de los ríos; pues, asegura Fajardo, su intención era “deshacerse de ellos de una forma fácil y barata”.

De esta manera, la contaminación de los suelos se trasladó al agua. El envenenamiento de los ríos, cargados de azufre y otros tóxicos, acabó con la pesca.   En los alrededores vivían al menos cinco tribus indígenas antes de que la zona se llenara de trabajadores y de petróleo. Dos de ellas, Tetetes y Sansahuaris, han desaparecido. El resto, sin peces y con tierras contaminadas, pasaron de la economía de subsistencia en la selva a la miseria en la economía de mercado, trabajando para la petrolera; Fajardo fue uno de ellos antes de encabezar la causa indígena.

De acuerdo con uno de los peritos del caso, durante los 26 años que Chevron operó en Sucumbíos se ahorró     $us 8.500 millones incumpliendo normas elementales de seguridad y gestión de desechos. Ahorro que se tradujo en la muerte de cientos de animales y personas, enfermedades (la incidencia del cáncer en la región es anormalmente elevada), contaminación y pobreza.

Con relación a la primera resolución,  la tercera empresa más grande de EEUU manifestó su rechazo de pagar esta indemnización (el otrora jefe de la defensa de Chevron declaró que pelearán “hasta que se congele el infierno, y entonces patinaremos sobre el hielo”). No obstante, la petrolera tiene inversiones en 50 países, y la sentencia de Ecuador dice que la indemnización se puede cobrar en cualquier parte. Además, no todos los accionistas comparten esta posición. En mayo de 2011, durante la junta de accionistas de Chevron, varios fondos de inversión con presencia en la compañía pidieron a los gestores que pongan fin al litigio y lleguen a un acuerdo definitivo con los demandantes. Y es que después de tantos años de contaminación, su nocivo legado sigue entre la gente, la tierra, el agua y el aire de Sucumbíos.

En cualquier caso, se trata de una sentencia sin precedentes, que castiga la explotación irresponsable de la naturaleza por parte de una de las empresas más grandes e influyentes del mundo.  

Etiquetas

Ediciones anteriores

Lun Mar Mie Jue Vie Sab Dom
1 2 3 4
5 6 7 8 9 10 11
12 13 14 15 16 17 18
19 20 21 22 23 24 25
26 27 28 29 30 31

Suplementos

Colinas de Santa Rita, Alto Auquisamaña (Zona Sur) - La Paz, Bolivia