Editorial

Chikungunya

El 60% del territorio boliviano, donde habita el 40% de la población, está en riesgo.

La Razón (Edición Impresa)

02:38 / 11 de febrero de 2015

A principios de 2014 se detectó por primera vez en América Latina el contagio de una persona con chikungunya, virus que produce una enfermedad parecida al dengue. Desde entonces, según estimaciones de la Organización Panamericana de la Salud, este mal ha causado 172 muertes en la región, además de un millón de casos confirmados, la mayoría en países caribeños.

En Bolivia se han confirmado hasta ahora cinco casos de personas infectadas con chikungunya. Los primeros tres, miembros de una misma familia que vive en Santa Cruz, no generaron mayor alarma, pues contrajeron el virus en República Dominicana, donde fueron a pasar vacaciones. No obstante, días atrás se reportaron los primeros dos casos autóctonos de chikungunya, también en Santa Cruz.

Se trata de una mujer de 30 años a la que se le diagnosticó la enfermedad viral la semana pasada, y de un varón que estuvo en contacto con ella. Ninguno de los dos habría viajado a ninguna zona endémica, de allí que su caso ha puesto en alerta a las autoridades de salud, quienes aseguran estar trabajando para evitar la expansión del chikungunya, fumigando las áreas donde habitan las personas infectadas.

Cabe recordar que si bien este virus es endémico de África (fue identificado por primera vez en Tanzania hace 60 años), se sabe que se extiende fácilmente donde existe su vector, el mosquito Aedes aegypti, el mismo del dengue. Eso quiere decir que el 60% del territorio boliviano, donde habita el 40% de la población, está en riesgo.  

Por tanto, sería deseable que los diferentes niveles de gobierno comiencen a trabajar conjuntamente para eliminar los potenciales criaderos de aquel mosquito, como llantas, latas, baldes o macetas. Asimismo, sería deseable que la fumigación no se limite a las áreas donde viven las personas infectadas, sino que se extienda a otras regiones del país. Adicionalmente se debería dotar a todos los centros de salud con los reactivos necesarios para diagnosticar el virus allí donde podría presentarse.

Y es que las personas infectadas se convierten en los principales propagadores de la enfermedad, pues al ser picados por mosquitos sanos, éstos se convierten en vectores infecciosos, y la enfermedad tiende a diseminarse. De allí la importancia de detectar cuanto antes a los posibles portadores, tanto de chikungunya como de dengue. Y eso pasa no solo asegurándose de que los diferentes municipios del país cuenten con los reactivos necesarios para identificar estos virus, sino también por educar a la población para que acuda a los centros de salud en cuanto sienta los síntomas de estas enfermedades tropicales (fiebre alta y dolor en las articulaciones), y no se automedique con remedios caseros, perdiendo tiempo valiosísimo para tratar y controlar el avance de estas enfermedades.

Etiquetas

Ediciones anteriores

Lun Mar Mie Jue Vie Sab Dom
1
2 3 4 5 6 7 8
23 24 25 26 27 28 29
30 31

Suplementos

Colinas de Santa Rita, Alto Auquisamaña (Zona Sur) - La Paz, Bolivia