Editorial

Cobarde agresión

Actitudes de intolerancia de este tipo se cultivan en los primeros años de vida

La Razón (Edición Impresa) / La Paz

01:40 / 02 de septiembre de 2014

La rabia de algunos hinchas de Universitario que no pudieron digerir la derrota de su equipo en Sucre frente a Bolívar, el domingo, se tradujo no solo en enfrentamientos con la Policía, sino también en insultos y golpes contra la terna arbitral que dirigió el cotejo, dejando incluso inconsciente a uno de los réferis, que fue herido por la espalda con un arma punzocortante.

Este cobarde hecho ocurrió fuera del estadio Patria, cuando los réferis retornaban a sus hogares, luego de concluir su trabajo. Minutos antes, varios hinchas del plantel local tuvieron que ser dispersados con gases lacrimógenos por las fuerzas del orden, tras protagonizar actos de violencia. Sin embargo, al menos siete de ellos permanecieron en las inmediaciones del estadio a la espera de que salgan los árbitros, a quienes responsabilizaron por la derrota de su equipo, en parte por haber cobrado un penal a favor del cuadro visitante.

Se entiende que los réferis hayan salido caminando y sin custodia, pues en el país no estamos acostumbrados a este tipo de agresiones, que en otras regiones ya no son noticia. Sin embargo, por esta misma razón, este lamentable hecho, que debe ser sancionado cuanto antes, no debería pasar desapercibido, pues pone en evidencia que la intolerancia está cobrando fuerza en eventos deportivos, que son aprovechados por propios y extraños para dar rienda suelta a sus frustraciones y rabia contenidas.

Cabe recordar que la intolerancia nace a menudo de la ignorancia y del miedo: miedo al otro, a culturas, naciones o religiones distintas; pero también surge de un sentido exagerado del valor propio, individual o colectivo, como en el caso que aquí se comenta, pues sin duda el hecho de que Universitario sea el actual campeón de la Liga ha influenciado para que a sus hinchas se les suba el humo a la cabeza, como coloquialmente se dice.

No obstante, si bien este éxito es reciente, tales actitudes de intolerancia se cultivan en los primeros años de vida. Por ejemplo, los niños que tienen como espejos a personas mayores que buscan salir de sus problemas a través de agresiones, tienden a repetir dichas conductas en el futuro. De allí la importancia de enseñar la tolerancia y los derechos humanos a los niños desde pequeños, para promover entre ellos una actitud abierta y de respeto hacia el otro, pero no solo con palabras, sino también y sobre todo a través del ejemplo.

Asimismo, se debe tener presente que la educación es una experiencia permanente, que no empieza ni termina en la escuela. Por esta razón, los esfuerzos para promover la tolerancia no tendrán éxito si no se aplican en los diferentes espacios donde las personas, tanto niños como adultos, desarrollan sus actividades cotidianas: en los hogares, en la escuela, en el lugar de trabajo, en los espacios públicos, durante los entrenamientos de las fuerzas del orden, etcétera.

Etiquetas

Ediciones anteriores

Lun Mar Mie Jue Vie Sab Dom
1
2 3 4 5 6 7 8
16 17 18 19 20 21 22
23 24 25 26 27 28 29
30 31

Suplementos

Colinas de Santa Rita, Alto Auquisamaña (Zona Sur) - La Paz, Bolivia