Editorial

Copa, ¿para quién?

La ‘fiesta del fútbol’ también tiene muchas sombras y este año se las ha visto con claridad

La Razón (Edición Impresa) / La Paz

03:19 / 13 de junio de 2014

Ayer comenzó en Brasil la Copa Mundial de Fútbol, la más importante competencia del popular deporte que cada cuatro años tiene a buena parte de la población del mundo más pendiente de los resultados de cada partido que de los problemas cotidianos. Sin embargo, la “fiesta del fútbol” tiene también muchas sombras, y este año se las ha visto con claridad.

En efecto, detrás de las espectaculares imágenes de la ceremonia inaugural, a la que asistieron casi 30 presidentes, además del Secretario General de las Naciones Unidas, para acompañar a la primera mandataria brasileña, hay un largo proceso de descontento, protesta, movilización y violenta represión. La última movilización, organizada simultáneamente en ocho ciudades de Brasil y otras cinco de Europa, se realizó poco antes de la ceremonia inaugural; y en Sao Paulo, la ciudad sede del pitazo inicial de la competencia, la Policía no ahorró energía al contener la manifestación.

La motivación detrás de las protestas se puede resumir en el texto de uno de los volantes que se repartieron en la capital paulista convocando a la movilización: “La Copa no es del pueblo, el beneficio es de los contratistas, empresarios extranjeros y políticos bastardos. La Copa del Mundo en Brasil costará lo que costaron las últimas tres últimas copas juntas, lo que tiene el claro signo de fraude y cobros excesivos. Una silla nos ha costado 12.000 dólares la unidad. ¡Sal a las calles!”.

Es previsible que durante el mes que dura la competencia futbolística, el dinero invertido sea recuperado y con creces; lo dudoso es a quién beneficiará el retorno de los $us 15.000 millones dispuestos por el Estado brasileño para la construcción de la infraestructura. Por lo pronto, 250.000 personas han sido desplazadas de las favelas donde vivían “por seguridad”, y es una pequeña élite económica la que se puede pagar el viaje, la estadía y las entradas a los estadios.

Desde el lado de la Federación Internacional de Fútbol Asociado (FIFA) las cosas tampoco se ven brillantes, pues tal institución lleva muchos años afrontando acusaciones de corrupción en su seno; la más reciente es de días atrás, cuando se acusó a Catar de haber sobornado a los dirigentes para obtener la sede del Mundial 2022. Paralelamente crece la sospecha de que la FIFA no hace nada para evitar partidos amañados que hacen fortunas entre los apostadores ilegales.

Que el fútbol es el deporte del pueblo es una verdad evidente, pero mientras el pueblo descuida hasta la productividad en nombre de la adrenalina de los 90 minutos que dura cada partido, unos pocos lucran desmedidamente en nombre de esa pasión. De ahí que en las paredes de algunas ciudades brasileñas hayan aparecido pintadas que se preguntan: “Copa, ¿para quién?”. El astro Diego Maradona reveló que, en ese contexto, “la pelota no se mancha”, pero al parecer, el resto del mundo sí.

Etiquetas

Ediciones anteriores

Lun Mar Mie Jue Vie Sab Dom
1 2 3 4 5 6
7 8 9 10 11 12 13
21 22 23 24 25 26 27
28 29 30 31

Suplementos

Colinas de Santa Rita, Alto Auquisamaña (Zona Sur) - La Paz, Bolivia