Editorial

Crisis en la minería

Bolivia ya conoce los efectos de las montañas rusas de los precios de los minerales

La Razón (Edición Impresa) / La Paz

00:04 / 28 de agosto de 2015

La principal correa de transmisión de la crisis que golpea a las mayores economías del mundo desde 2008 es, para el caso de Bolivia, el comercio exterior, y en particular los mercados para las exportaciones de minerales y gas natural. El país afronta nuevamente la necesidad de cambiar el modo en que actúa en ese contexto, si desea evitar la repetición de soluciones no siempre eficientes.

La crisis arrancó en 2008 en EEUU con el estallido de las hipotecas subprime, lo que hundió las bolsas de aquel país y detuvo abruptamente el crecimiento económico también en Europa. Las autoridades chinas reaccionaron con rapidez y aplicaron un paquete de estímulo de un billón de dólares, dirigido principalmente a la construcción de infraestructura. En un siguiente golpe de timón, la política económica china giró hacia el consumo y la redistribución como motores del crecimiento, reduciendo el énfasis en las exportaciones y en la inversión. De esta manera, el PIB del gigante asiático se incrementó a tasas de dos dígitos hasta 2010, cuando su crecimiento comenzó a ralentizarse hasta el 7% proyectado para este año.

En los últimos años, el crecimiento de Bolivia se vio reforzado por el impulso de las exportaciones de gas y minerales, estos últimos gracias a la demanda china, pero la nueva orientación del modelo asiático impactó negativamente en los mercados del sector. Las exportaciones bolivianas de minerales, y más concretamente de estaño, han disminuido sistemáticamente en los últimos años. Huanuni, la mina de estaño más grande del país, es el ejemplo más preocupante, pues para llegar a su punto de equilibrio, la cotización del metal debe superar los siete dólares, pero actualmente bordea los 6,5. Se barajan varias alternativas para paliar la situación de la empresa: jubilar a los trabajadores de más edad e incrementar la producción, entre otras.

El escenario actual exige soluciones estructurales para el sector. Bolivia ya conoce los efectos de las montañas rusas de los precios de los minerales, pero lamentablemente esta experiencia no ha impulsado un cambio de cultura. Cuando los precios caen, todas las soluciones deben venir del Estado; y cuando los precios son altos, hay sectores que se siguen beneficiando de las prerrogativas estatales. La crisis actual constituye una nueva oportunidad para sentar las bases para una interacción distinta entre los sectores mineros y el Estado; una relación menos centrada en la maximización privada de la captación de la renta minera.

Por otro lado, es importante destacar que no toda la minería tiene proyecciones negativas; las aplicaciones comerciales de muchos avances tecnológicos dependen hoy, y seguramente en el futuro, del almacenamiento de energía en baterías de litio. Uyuni todavía no termina de despegar, y probablemente allí empiece el nuevo camino de la minería boliviana.

Etiquetas

Ediciones anteriores

Lun Mar Mie Jue Vie Sab Dom
1
2 3 4 5 6 7 8
16 17 18 19 20 21 22
23 24 25 26 27 28 29
30 31

Suplementos

Colinas de Santa Rita, Alto Auquisamaña (Zona Sur) - La Paz, Bolivia