Editorial

Dinamitas entre la gente

La Razón

03:20 / 24 de septiembre de 2012

Era cuestión de tiempo para que alguien muriese o resultase gravemente herido por efecto del estallido de dinamitas durante las manifestaciones de los mineros. Es de lamentar que el martes se haya llegado hasta ese extremo, luego de que los cooperativistas atacasen la sede de los mineros asalariados, en el centro de la ciudad, causando la muerte de uno de sus miembros y dejando gravemente heridos a otros nueve. Desafortunadamente la sangre tuvo que llegar al río para que las autoridades decidan sancionar la tenencia y el uso de dinamitas durante las manifestaciones.

Parece mentira que se haya llegado al extremo de necesitar una norma que prohíba el empleo de explosivos que destruyen el ornato público y, pero aún, ponen en riesgo la salud y la vida de los peatones y de los policías; unos simplemente por estar en la hora y en el lugar equivocados; y los otros por cumplir con su trabajo (recuérdese que meses atrás varios uniformados que resguardaban la plaza Murillo resultaron heridos por la explosión de cachorros de dinamita). Una vez promulgada esta norma, a las fuerzas del orden no les quedará otra opción salvo la de efectivizarla, pues de lo contrario los mineros se sentirán por encima de la ley y el orden público, entonces las muertes y tomas de centros mineros seguirán sumando.

Etiquetas

Ediciones anteriores

Lun Mar Mie Jue Vie Sab Dom
1 2 3 4
5 6 7 8 9 10 11
12 13 14 15 16 17 18
19 20 21 22 23 24 25
26 27 28 29 30 31

Suplementos

Colinas de Santa Rita, Alto Auquisamaña (Zona Sur) - La Paz, Bolivia