Editorial

Erradicar la pobreza

Allí donde hay hombres condenados a vivir en la miseria, los derechos humanos son violados

La Razón (Edición Impresa) / La Paz

03:49 / 18 de octubre de 2014

Ayer se celebró el Día Internacional para la Erradicación de la Pobreza, fecha instituida por las Naciones Unidas en 1992 con el objetivo de promover una mayor conciencia respecto a la necesidad de unir esfuerzos para luchar contra este flagelo mundial, pero también para honrar a los protagonistas de esta cruzada, aquellos que cotidianamente combaten la miseria.

En efecto, desde hace más de dos décadas que el 17 de octubre se yergue como un símbolo en honor de todas las mujeres y hombres que luchan diariamente para salir de la marginalidad y superar sus limitaciones, en honor de todas las madres y padres que buscan diariamente un oficio digno que les permita proporcionar seguridad y alimento a sus familias.

Cabe recordar que esta visión fue promovida por el gestor de esta conmemoración, el sacerdote francés Joseph Wresinski, quien vivió en carne propia lo denigrante que puede ser para un hombre recibir limosnas, pero también y sobre todo la afrenta que significa negar a los más pobres su derecho a opinar e intervenir en las políticas para erradicar la miseria, siendo ellos no solamente los más interesados en acabar con ese flagelo, sino también los principales expertos en esta lucha que se vive día a día en todo el mundo.

Desde esta perspectiva, Wresinski fundó en 1957 el Movimiento ATD Cuarto Mundo, con el propósito de agrupar a todas aquellas personas que rechazan la pobreza y están dispuestas a comprometerse para erradicarla, trabajando lado a lado con los más desfavorecidos, reconociendo sus valores, sus experiencias y opiniones respecto a la manera y las estrategias de enfrentar la miseria.

Bajo esta consigna, el 17 de octubre de 1987, en la plaza parisina del Trocadéro (donde en 1948 se firmó la Declaración Universal de los Derechos Humanos) más de 100.000 personas se reunieron en honor a las víctimas de   la pobreza, la violencia, el miedo y la marginalidad. Aquel día el sacerdote francés hizo un llamado a las Naciones Unidas y a todas las personas para que, sin importar las diferencias políticas, económicas, religiosas o culturales, se unan en la lucha contra la miseria. Wresinski también aprovechó la ocasión para inaugurar una placa en aquel simbólico lugar, que en sus versos finales señala: “Ahí donde hay hombres condenados a vivir en la miseria, los Derechos Humanos son violados. Unirse para hacerlos respetar es un deber sagrado”.

El lema elegido por las Naciones Unidas para este 2014 es “No dejar a nadie atrás: pensar, decidir y actuar juntos contra la pobreza extrema”. Esto porque es de conocimiento público que esta lucha por erradicar la miseria no es solo responsabilidad de los gobiernos, sino también de todos los ciudadanos, pues se trata de un flagelo creado por las propias personas.

Etiquetas

Ediciones anteriores

Lun Mar Mie Jue Vie Sab Dom
1 2 3
4 5 6 7 8 9 10
11 12 13 14 15 16 17
18 19 20 21 22 23 24
25 26 27 28 29 30 31

Suplementos

Colinas de Santa Rita, Alto Auquisamaña (Zona Sur) - La Paz, Bolivia