Editorial

Gasolina boliviana

La Razón (Edición Impresa)

05:16 / 10 de febrero de 2016

Para nadie es desconocido que el mantener bajos los precios de los principales carburantes en el país (gasolina y diésel) representa un constante dolor de cabeza para el Estado. Pues además de erogar ingentes cantidades de dinero por este concepto (por ejemplo, el costo de la subvención para la pasada gestión estuvo en torno a los $us 300 millones), esta medida genera perturbaciones de mercado.

Y es que como consecuencia de la subvención los precios en muchos rubros dejan de cumplir con uno de sus principales objetivos: otorgar información sobre escasez y costos, tanto para consumidores como para productores. Por estas y otras razones, la reciente inauguración de una nueva unidad de isomerización en la refinería Guillermo Elder Bell, que según las autoridades del ramo permitirá a Bolivia ser autosuficiente en el consumo de gasolina, ciertamente constituye una muy buena noticia. Pues además de reducir significativamente la subvención de este carburante, va a garantizar su provisión en el país.

De todas maneras sigue siendo deseable la inversión de más recursos para cambiar la matriz energética del parque automotor sustituyendo el consumo de combustibles líquidos por gas natural, cambio que permitiría eliminar la subvención y el contrabando, amén de preservar el bolsillo de los usuarios y reducir la polución.

Etiquetas

Ediciones anteriores

Lun Mar Mie Jue Vie Sab Dom
1 2 3 4 5 6
7 8 9 10 11 12 13
14 15 16 17 18 19 20
21 22 23 24 25 26 27
28 29 30 31

Suplementos

Colinas de Santa Rita, Alto Auquisamaña (Zona Sur) - La Paz, Bolivia