Editorial

Gastronomía boliviana

Subeditorial

La Razón

01:11 / 17 de febrero de 2012

El gastrónomo danés Claus Meyer, uno de los propietarios de NOMA (considerado actualmente como el mejor restaurante del mundo, según la lista de San Pellegrino), visitó nuestro país hace algunos meses y quedó impresionado con la diversidad de insumos locales. Esta diversidad y el sabor de la comida nacional dieron pie a dos ideas en la mente de Meyer: instalar un restaurante tipo NOMA en La Paz y abrir una escuela de cocina.

Según sus propias palabras, recogidas por la agencia AFP, Meyer busca “revolucionar” la comida boliviana. Para ello ha establecido una alianza con una ONG danesa para crear la fundación Melting Polt Bolivia. El objetivo es rescatar algunos “carbohidratos, frituras y picantes” propios de la culinaria local para crear una escuela de cocina y un complejo de restaurantes, con el fin de ayudar a personas desfavorecidas y promover los productos del país.

Años atrás, en gran medida gracias a Gastón Acurio, los peruanos aprendieron a apreciar el valor de la riqueza gastronómica de su tierra, y la cocina dejó de ser entendida como una afición para convertirse en una profesión no sólo de prestigio sino también muy lucrativa, al extremo de que hoy en día se organizan viajes turísticos gastronómicos al Perú. Ojalá que en Bolivia ocurra algo similar, y la revolución imaginada por Meyer se concrete.

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