Editorial

Negocio del reciclaje

El reciclaje es una necesidad de carácter ecológico, pero también un buen negocio

La Razón / La Paz

00:05 / 11 de mayo de 2012

Cada vez es más evidente que el reciclaje, es decir la recuperación de objetos en desuso para transformarlos, a menudo de manera industrial, es no sólo una necesidad de carácter ecológico, sino también un negocio que permite a muchas personas obtener una fuente de ingreso a través de la recolección, y genera un intenso comercio para acopiadores y comercializadores.

En efecto, desde hace mucho tiempo en el país se recolecta, para su posterior transformación, papeles de todo tipo, botellas de plástico pet y metales. En los dos primeros casos, existen en Bolivia industrias, aunque todavía incipientes, que procesan el material, pero no sucede lo mismo con los desechos de metal, que son exportados a por lo menos 18 países del planeta. Los materiales que son vendidos al exterior son desperdicios y desechos de fundición, desperdicios y desechos de aceros aleados inoxidables, desperdicios y desechos de hierro o acero estañados y demás desperdicios y desechos metálicos, incluyendo, en algunos casos, piezas de mobiliario urbano hurtadas de las calles.

Según datos del Instituto Nacional de Estadística (INE), entre enero de 2007 y marzo de 2012, Bolivia exportó más de 160.000 toneladas de desechos y desperdicios de hierro y acero, mejor conocidos como chatarra, por un valor superior a los $us 31 millones. Entre los países donde hay mercado para este material, según datos del Instituto Boliviano de Comercio Exterior (IBCE), están Costa de Marfil, Hong Kong (China), Holanda, Corea del Sur, India, Taiwán, EEUU, Vietnam, Bélgica, República Checa, Canadá, Italia, Panamá, además de Chile, Brasil y Perú.

Según esos mismos datos, es Perú el país al que se envía la mayor cantidad del metal recuperado, pues sólo en 2011 las industrias peruanas compraron un total de 27.240 toneladas por $us 7,1 millones, equivalentes al 53% del volumen y 64% del valor exportado de este material. Hasta donde se sabe, los principales clientes de los acopiadores son las industrias siderúrgicas, que luego funden el metal y lo transforman en, por ejemplo, planchas y tubos de acero u otros materiales para la construcción.

Irónicamente, Bolivia, que no posee industria siderúrgica propia, importa dichos materiales de construcción pagando el valor agregado que se le incorpora a la materia prima exportada en forma de chatarra. De ahí que organizaciones como la de los metalurgistas alteños hayan solicitado a las autoridades de ese municipio realizar una inversión que permita contar siquiera con una fundidora, primer paso para montar una industria del metal propia.

Hay, pues, grandes oportunidades para la generación de pequeños y medianos emprendimientos, que pueden ser públicos o mixtos, que sirvan como base para la ambicionada industrialización y creación de mejores fuentes de empleo, tarea que por algún lado debe comenzar.

Etiquetas

Ediciones anteriores

Lun Mar Mie Jue Vie Sab Dom
1 2 3 4
5 6 7 8 9 10 11
12 13 14 15 16 17 18
19 20 21 22 23 24 25
26 27 28 29 30 31

Suplementos

Colinas de Santa Rita, Alto Auquisamaña (Zona Sur) - La Paz, Bolivia