Editorial

¿Orgullo o vergüenza?

La Razón (Edición Impresa)

00:00 / 08 de febrero de 2016

Algunas de las manifestaciones más significativas de nuestra cultura se pusieron de nuevo a danzar en la última versión de la entrada del Carnaval de Oruro. Propios y extraños disfrutaron con los hermosos bailes bolivianos dotados de historia, arte y creatividad. No obstante, un recurrente delito volvió a empañar este patrimonio cultural que es de todos: varias fraternidades volvieron a confundir cultura con barbarie, tradición con ostentación, manifestaciones colectivas con pretensiones individuales de reconocimiento.

Por caso, la Morenada Central de Oruro se presentó de nuevo con más de 1.000 quirquinchos convertidos en matracas; diferentes fraternidades de tobas y de suris sicuris lucieron trajes elaborados con plumas de pájaros carpinteros, tucanes y parabas; entre las diabladas se mezclaron figuras vestidas nuevamente con cuerpos y plumas de cóndores andinos.

Cuesta creer que, a raíz de la ignorancia de la gente y la incapacidad de las autoridades responsables de hacer cumplir las leyes en defensa del medioambiente, una de las manifestaciones culturales más importantes del país, que nos permite construir y consolidar una identidad propia, un orgullo nacional para todos los bolivianos, sea al mismo tiempo una de las principales amenazas de nuestra biodiversidad.

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