Editorial

Patrimonio cultural

Urge revisar los fundamentalismos que impiden reconocer la trascendencia de la cultura

La Razón (Edición Impresa) / La Paz

00:26 / 30 de noviembre de 2014

Abundante polémica ha causado esta semana el proceso de reconocimiento de la Festividad de la Virgen de la Candelaria, en Puno, Perú, como Patrimonio Cultural e Inmaterial de la Humanidad por parte de la Organización de Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco). La indignación se debe a que dicha fiesta incluye danzas de origen boliviano.

El conflicto comenzó al iniciarse las sesiones del Comité Intergubernamental de Salvaguardia del Patrimonio Cultural Inmaterial de la Unesco en la sede del organismo, en París, ante el cual el Estado boliviano había también presentado la solicitud de reconocimiento como patrimonio cultural de la humanidad al pujllay y al ayarichi, formas musicales y coreográficas de la cultura boliviana yampara.

Varias instituciones de la sociedad civil boliviana, encabezadas por grupos de folkloristas manifestaron con sobradas razones su indignación por el hecho de que el Estado peruano mostrase las danzas que acompañan a la celebración religiosa sin reconocer el origen boliviano de las mismas. En sus primeros momentos, el debate público incluso provocó que un ciudadano peruano perdiese su empleo en un restaurante paceño al hacerse públicas sus opiniones sobre el país que lo acogía, claro indicio de cuán sensible se puso el tema para la opinión pública nacional

La polémica también alcanzó al Ministro de Culturas, que se trasladó hasta París para manifestar la protesta boliviana por lo que se considera una usurpación del patrimonio nacional; y al representante del país ante la Unesco, a quien se acusó de negligencia en la defensa de las danzas y música nacionales.

Sin embargo, el debate en el país ha omitido reconocer que, por una parte, lo que la Unesco ha reconocido como patrimonio de la humanidad no es solo la entrada folklórica, sino el conjunto de actividades que componen la Festividad de la Candelaria. Cierto es que se ejecutan danzas que son centenarias en Bolivia, como también lo es el hecho de que son artesanos bolivianos los que producen y comercializan los trajes que usan los bailarines, así como bolivianas son las bandas que ejecutan la música en la entrada folklórica. Por otra parte, el tono y la intensidad del debate han impedido que en el país se celebre en su justa dimensión el reconocimiento otorgado al pujllay y el ayarichi, pues no se ha reconocido la importancia de que la cultura yampara figure como patrimonio.

Falta, pues, una mejor comprensión de lo que significa el reconocimiento de las manifestaciones culturales como patrimonio no de un pueblo particular, sino de toda la humanidad. Perú debe a Bolivia crédito por el origen de las danzas que se ejecutan en Puno, pero al mismo tiempo en el país urge revisar los fundamentalismos que impiden reconocer la trascendencia de las manifestaciones de la cultura viva y la imposibilidad de ponerle fronteras.

Etiquetas

Ediciones anteriores

Lun Mar Mie Jue Vie Sab Dom
1
2 3 4 5 6 7 8
16 17 18 19 20 21 22
23 24 25 26 27 28 29
30 31

Suplementos

Colinas de Santa Rita, Alto Auquisamaña (Zona Sur) - La Paz, Bolivia