Editorial

La Paz subterránea

El embovedado de los ríos está amenazado por miles de conexiones ilegales de desagüe.

La Razón (Edición Impresa)

00:01 / 07 de junio de 2016

Como otras ciudades del orbe, la ciudad sede de gobierno en Bolivia tiene gran actividad a varios metros por debajo de la superficie de sus calles, pero a diferencia de metrópolis como Londres, París o Nueva York, no se trata de ciudades subterráneas, sino de una gran red de ríos embovedados. Lamentablemente, algunos vecinos ponen en riesgo esa infraestructura.

Un reportaje de La Razón, publicado el domingo, revela que de los 264 ríos que surcan la ciudad, el 70%, es decir 254, está canalizado o embovedado. Es en el caso de los segundos, que corren vigorosos por debajo de calles y edificaciones, donde la Secretaría Municipal de Gestión Integral de Riesgos (SMGIR) identifica potenciales problemas, pues hay numerosas conexiones clandestinas de desagües que ponen en riesgo la infraestructura.

El Jefe de la SMGIR afirma que “son miles las familias que se conectan a los embovedados” de afluentes como el Choqueyapu, Orkojahuira, Jirusaya, Huayñajahuira, Achumani e Irpavi. El problema es que estas conexiones desgastan las paredes laterales y los pasamanos de metal que usan los obreros para desplazarse por dichos ríos subterráneos con seguridad. Ejemplo de lo señalado fue un hundimiento en la avenida Illampu en 2013, que obligó a reconstruir toda la bóveda. Consultado al respecto, el Jefe de Redes de la Empresa Pública Social del Agua y Saneamiento (EPSAS) explica que estas conexiones ilegales no son de reciente data, y que crear una red paralela para los desagües en el casco urbano central, como las que hay en las laderas, es “poco factible”, pese a que existe el respectivo estudio técnico.

La más importante de las obras de embovedado es la que surca el centro de la ciudad de norte a sur y conduce el río Choqueyapu. Según los registros, fue construida en la década de 1930 por una empresa chilena; tiene una altura de 5,5 metros, un ancho de casi 6 metros y sus muros laterales, 50 centímetros de grosor. Así imponente como suena, el embovedado está amenazado por miles de conexiones clandestinas de desagüe. Otra amenaza está en el material de construcción que algunos malos ciudadanos echan en los afluentes y es arrastrado por las aguas, causando más problemas.

Con todo, la ciudad no está a merced de las inclemencias del clima o el desgaste de los materiales, sino que la SMGIR tiene instalada, desde 2002 cuando una granizada nunca antes vista se saldó con varias personas muertas y considerables destrozos en la ciudad, un completo sistema de monitoreo, con sistemas de alerta, pluviómetros y cámaras de vigilancia, instalado en los ríos.

Aun así, queda la certeza de que algo más debe hacerse, sobre todo considerando que la ciudad crece y se densifica, lo que aumenta la necesidad de servicios básicos en toda la mancha urbana. Se trata de proyectos de largo plazo, pero deben iniciarse cuanto antes.

Etiquetas

Ediciones anteriores

Lun Mar Mie Jue Vie Sab Dom
1 2 3 4 5 6
7 8 9 10 11 12 13
14 15 16 17 18 19 20
21 22 23 24 25 26 27
28 29 30 31

Suplementos

Colinas de Santa Rita, Alto Auquisamaña (Zona Sur) - La Paz, Bolivia