Editorial

Pena de muerte

La Razón (Edición Impresa) / La Paz

01:39 / 20 de diciembre de 2014

Un tribunal norteamericano acaba de exonerar a George Stinney Jr., el estadounidense (afroamericano) más joven en ser ejecutado en EEUU. Ciertamente este fallo contribuye a limpiar el nombre de la familia de Stinney y les permite exigir una compensación económica; no obstante, llega demasiado tarde.

Stinney fue sentenciado a muerte y ejecutado en 1944 cuando tenía 14 años, acusado de asesinar a dos niñas, de siete y 11 años, con las que se había cruzado poco antes de que desaparecieran en el bosque en busca de flores silvestres. Las pequeñas aparecieron muertas horas más tarde, y tal parece que a la Policía no se le ocurrió una mejor idea que inculpar al adolescente, obligándolo a admitir su culpabilidad a la fuerza. Según el diario The Independent, fue encarcelado, no se avisó del caso a sus padres, y no tuvo un abogado defensor durante el juicio en su contra, que duró menos de tres horas.

Este hecho revela, una vez más, la brutalidad de la pena capital, así como el absurdo de que un Estado se arrogue el derecho de asesinar a sus ciudadanos, y no solamente porque está ampliamente comprobado que este tipo de sanción no ha logrado reducir el índice de criminalidad en ninguna parte del mundo, sino también porque una sentencia a muerte conlleva el riesgo de cometer un error irreparable.

Etiquetas

Ediciones anteriores

Lun Mar Mie Jue Vie Sab Dom
1
2 3 4 5 6 7 8
23 24 25 26 27 28 29
30 31

Suplementos

Colinas de Santa Rita, Alto Auquisamaña (Zona Sur) - La Paz, Bolivia