Editorial

Pilcomayo

La Razón (Edición Impresa)

03:51 / 14 de julio de 2014

El río Pilcomayo, que nace en Potosí, cruza Chuquisaca y Tarija y luego se convierte en el río Araguay para terminar desembocando en el Atlántico, está enfermo hace muchos años. Dos son sus mayores dolencias: en la región del Chaco carece de profundidad suficiente para que la fauna piscícola tradicional suba la corriente, lo cual afecta a las comunidades indígenas que viven de la pesca. La segunda es aún peor, pues los desmontes mineros en Potosí han contaminado el agua a niveles declarados preocupantes hace más de una década, y la situación tiende a empeorar. Al menos eso parece al considerar que a inicios de mes, el dique de colas de una cooperativa minera colapsó echando al cauce del Pilcomayo toneladas de desechos de plomo. La empresa minera ya reparó el dique, pero tardó una semana en notificar a las autoridades, tiempo en el cual la contaminación ha llegado a las poblaciones ribereñas.

Más allá de remediar este daño ambiental con prontitud, es tiempo de que se ejecuten sanciones drásticas contra quienes causan estos desastres, como la mejor manera de sentar ejemplarizadores precedentes. Solo de esa manera será posible que las empresas mineras, particularmente las pequeñas y las cooperativas, comprendan la importancia de lo que está en juego, que es la salud y la vida humanas.

Ediciones anteriores

Lun Mar Mie Jue Vie Sab Dom
1 2 3
4 5 6 7 8 9 10
11 12 13 14 15 16 17
18 19 20 21 22 23 24
25 26 27 28 29 30 31

Suplementos

Colinas de Santa Rita, Alto Auquisamaña (Zona Sur) - La Paz, Bolivia