Editorial

Programas electorales

Es de esperar que las propuestas electorales sepan interpretar el sentir de los bolivianos

La Razón (Edición Impresa) / La Paz

01:30 / 27 de junio de 2014

En los próximos días, las organizaciones que deseen competir en las elecciones de octubre deberán inscribir sus programas electorales ante el TSE. Ese podría ser un momento decisivo para la población, pues, más allá de las simpatías que uno u otro candidato puede causar, es en los programas electorales donde se conoce qué propone cada contendiente como visión de país.

En efecto, más allá de su relación con los medios de comunicación o su capacidad para aglutinar adeptos, los electores desean saber ¿qué les pueden ofrecer los candidatos presidenciales y sus acompañantes, tanto del oficialismo como de la oposición, en su visión de país para los próximos cinco años?

Al tratar de responder esta pregunta, resulta esencial que todas las fuerzas políticas en carrera tomen en cuenta una serie de hechos  particularmente relevantes para entender la Bolivia de 2014. En primer lugar, nuestro país sigue siendo relativamente joven, pero ya no tanto como hace una década. La pirámide poblacional está hoy en día más concentrada hacia el medio, con grandes sectores etarios de la población por encima de los 18 años.

En segundo lugar, nuestro país es esencialmente urbano. Este cambio implica que las características de la vida en las ciudades son bastante distintas en relación hace una década. Por poner un caso, Viacha (considerada como una ciudad intermedia) tiene hoy una población superior a la de Cobija, capital de Pando. Los patrones culturales, y por lo tanto las expectativas y aspiraciones en uno y otro caso, difieren dramáticamente y ya no es posible hablar de un electorado urbano homogéneo en el país.

En tercer lugar, Bolivia es una nación mucho más conectada que hace ocho años, cuando arrancó la gestión del Movimiento Al Socialismo (MAS) en el gobierno. Actualmente las nuevas generaciones manejan mucho mejor la tecnología, el acceso a internet y las redes sociales; y esa conexión tiene sin duda cierta influencia en su visión de la política y de lo que es o deja de ser el bien común.

Por último, se puede identificar algunos rasgos de nuestro país que difícilmente podrán ser cuestionados. Por ejemplo, la idea —inscrita en la Constitución— de la propiedad inalienable de nuestros recursos naturales; así como también la participación política plena —paulatinamente en crecimiento— de las mayorías de origen indígena. Estas son dos características que difícilmente pueden ser cuestionadas.

Este es, sin lugar a dudas, un escenario de muchas menos certezas, tanto para el oficialismo como para la oposición. Es de esperar que las propuestas electorales sean serias a la hora de interpretar o de intentar interpretar el sentir popular, y de plantear una visión de futuro que abarque las complejas diversidades que componen nuestro país.

Etiquetas

Ediciones anteriores

Lun Mar Mie Jue Vie Sab Dom
1 2 3 4 5 6
7 8 9 10 11 12 13
21 22 23 24 25 26 27
28 29 30 31

Suplementos

Colinas de Santa Rita, Alto Auquisamaña (Zona Sur) - La Paz, Bolivia