Editorial

Repudiables actos de barbarie

La Razón (Edición Impresa) / La Paz

01:14 / 29 de julio de 2015

Días atrás se difundió como pólvora la noticia de que el león Cecil, el felino más grande de Zimbabue (considerado no solamente el rey, sino también la mayor atracción turística del parque nacional de Hwange), había muerto luego de una larga agonía, como consecuencia de una herida provocada por una flecha de caza deportiva. De acuerdo con el Director del equipo de Conservación de Zimbabue (ZCTF), el responsable de este deplorable hecho fue Walter James Palmer, un odontólogo estadounidense que regenta una clínica dental en Minneapolis.

Según señaló el encargado de organizar la cacería, la noche del 6 de julio Palmer le disparó a Cecil luego de atraer su atención con un animal muerto colocado a medio kilómetro del parque de Hwange. Pero la flecha no acabó con su vida, por lo que el león “más querido” de Zimbabue agonizó durante 40 horas, hasta que fue rematado por el dentista con una escopeta, quien después le arrancó la cabeza como trofeo.

Gracias al geolocalizador que llevaba se pudo constatar que el felino murió dentro del parque, por lo que la caza de Cecil fue ilegal. Al menos queda el consuelo de que gracias a internet estos actos de barbarie salen pronto a la luz, un primer e importante paso, seguido del repudio público, para evitar que salvajadas de esta naturaleza queden en la impunidad.

Etiquetas

Ediciones anteriores

Lun Mar Mie Jue Vie Sab Dom
1 2 3 4 5 6
7 8 9 10 11 12 13
14 15 16 17 18 19 20
21 22 23 24 25 26 27
28 29 30 31

Suplementos

Colinas de Santa Rita, Alto Auquisamaña (Zona Sur) - La Paz, Bolivia