Editorial

Sequía

Una acción preventiva ahora permitiría atenuar una complicada situación futura.

La Razón Digital

00:59 / 06 de agosto de 2016

La actual temporada invernal en Bolivia, además de llegar con temperaturas muy bajas y provocar muchos resfríos, ha venido acompañada por una pronunciada sequía, que según las autoridades de Defensa Civil y del Ministerio de Desarrollo Rural y Tierras, hasta ahora ha afectado a 131 municipios, y con ello, vastas áreas agrícolas y ganaderas con riesgo de pérdida.

No es de sorprender que el cambio climático esté detrás del hecho de que las sequías sean cada vez más frecuentes y agudas, ocasionando estragos en la producción agrícola, principalmente en áreas rurales donde su ocurrencia se traduce en un escenario de vulnerabilidad con elevados costos de mitigación. Mientras el occidente del país registra pérdidas en los cultivos de papa, amaranto, trigo, arveja, quinua, cebada, haba, oca y chía; en el oriente la escasez de agua ha reducido considerablemente la productividad de miles de hectáreas de soya, arroz, maíz, maní y ají.

Ante este escenario, si no se asumen medidas de corto plazo que contrarresten los posibles impactos de la sequía sobre la producción agrícola, éstos se traducirán en mayores precios en los centros de abasto; y entre los agricultores, en serias dificultades para honrar préstamos que fueron solicitados para capital de operaciones. Una acción preventiva ahora permitiría atenuar una muy posible y complicada situación futura.

Para tal efecto resulta imprescindible, en primer lugar, elaborar un mapa de las regiones que pueden registrar las mayores pérdidas, para luego asignar recursos destinados a compensar las pérdidas que los productores sufrirían. Para esto, mecanismos como el seguro agrícola deben contar con un mayor presupuesto y se debe ampliar la cobertura a otros productos que los actualmente establecidos; de tal manera que al menos los costos operativos de los productores puedan ser recuperables.

Segundo, compete iniciar un proceso ordenado de reprogramación de deudas, ya sea que éstas hayan sido contraídas con entidades financieras, o se trate de proveedores de insumos, a fin de evitar una descapitalización temprana de las unidades productivas rurales de toda escala. De esta manera, se podría dar inicio a una siguiente campaña agrícola.

Tercero, hay que intensificar los procesos de transferencia de tecnología y asistencia técnica en la recuperación de suelos y la utilización de insumos resistentes a condiciones climáticas extremas como las actuales, con el objetivo de incrementar la productividad por unidad de terreno afectado.

Finalmente, cabe acelerar los procesos de mejora e instalación de sistemas de riego en todas las zonas afectadas, destinando para ello recursos concurrentes de municipios, gobernaciones y Gobierno central en proyectos como Mi Agua I, II y III. La prevención es curarse en sano, tal como reza el viejo adagio.

Etiquetas

Ediciones anteriores

Lun Mar Mie Jue Vie Sab Dom
1
2 3 4 5 6 7 8
16 17 18 19 20 21 22
23 24 25 26 27 28 29
30 31

Suplementos

Colinas de Santa Rita, Alto Auquisamaña (Zona Sur) - La Paz, Bolivia