Editorial

Trabajo del hogar

Cada vez son más quienes prefieren trabajar en labores domésticas sólo por horas

La Razón

00:19 / 27 de agosto de 2012

En los últimos años, el mercado para el trabajo asalariado del hogar, especialmente entre las mal llamadas “empleadas domésticas”, ha sufrido importantes cambios, y aunque todavía hay una gran precariedad en el acceso a los derechos laborales reconocidos en la ley, también son cada vez más las mujeres que prefieren trabajar por horas y en tareas específicas.

En efecto, un estudio titulado “Percepción social de empleadoras acerca de trabajadoras del hogar en la ciudad de La Paz” revela que es cada vez más difícil encontrar mujeres dispuestas a trabajar “cama adentro”, e incluso hacerlo a tiempo completo a cargo de todas las tareas de la casa, lo que incluye labores de limpieza y menesteres de cocina, cuando no servir además de niñeras.

Entre las razones que la investigación encuentra para este cambio están, en primer lugar, la falta de voluntad de las   y los empleadores para cumplir lo dispuesto en la Ley 2450, de Regulación del Trabajo Asalariado   del Hogar, promulgada en 2003, que obliga a pagar un salario mínimo (Bs 1.000 actualmente), indemnización en casos de despido, seguro de salud, vacaciones, aportes de jubilación, diez horas de trabajo y bono de transporte, entre otros beneficios.

En segundo lugar, es evidente que cada vez más personas prefieren el trabajo por horas, debido a que esta modalidad, además de permitirles disponer tiempo libre para hacerse cargo de los menesteres de su propio hogar, comenzando por la crianza de los hijos, les abre la posibilidad de trabajar en más de un lugar a la vez y multiplicar su ingreso económico.

Una tercera razón para la disminución de la oferta de trabajadoras asalariadas del hogar está en la emigración, ya que, por ejemplo en Europa, una persona dedicada a estas labores puede ganar más de 600 euros mensuales, cifra muy superior a la remuneración que obtendría en Bolivia, incluso si las condiciones de precariedad y abuso son similares.

Considerando que, por una parte, se calcula que en Bolivia hay 137 mil trabajadoras del hogar, pero apenas el 1% está afiliado a la Federación Nacional de Trabajadoras del Hogar (Fenatrahob), y por tanto se desconoce con exactitud cuántas optan por la jornada laboral completa y qué número le dedica únicamente horas a esta actividad, y que 98 de cada 100 trabajadoras del hogar ejercen el oficio en condiciones laborales precarias, es decir de manera informal, reducida retribución económica y desconocimiento de sus derechos y las normas a su favor, es lógico que se produzcan estas transformaciones en la oferta.

Hay, pues, razones para aspirar a que la aplicación de la norma sea más efectiva, principalmente a favor del ejercicio de los derechos laborales de quienes laboran en hogares ajenos, pero también para que las y los empleadores tengan la posibilidad de exigir el efectivo cumplimiento de deberes a sus empleadas.

Ediciones anteriores

Lun Mar Mie Jue Vie Sab Dom
1 2 3 4
5 6 7 8 9 10 11
12 13 14 15 16 17 18
19 20 21 22 23 24 25
26 27 28 29 30 31

Suplementos

Colinas de Santa Rita, Alto Auquisamaña (Zona Sur) - La Paz, Bolivia