Editorial

Transporte escolar

Subeditorial

La Razón

00:00 / 13 de febrero de 2012

Además de prejuicios machistas, actitudes retrógradas en cuanto a la innovación académica de parte de algunos docentes, problemas de infraestructura, paros y otras deficiencias del sistema escolar, algunos alumnos también deben lidiar con lacras y abusos típicos del transporte público.

La ley contempla una tarifa especial para los estudiantes que emplean micros y minibuses para ir a la escuela y retornar a sus hogares. No obstante, en la práctica, antes que un beneficio esta prerrogativa se ha convertido en una desventaja. El miércoles, La Razón consultó a varios escolares y padres de familia sobre este tema, y todos coincidieron en afirmar que son muchos los choferes que o bien ignoran a los niños cuando éstos hacen la señal de alto, o bien no respetan el precio del pasaje escolar. 

Indiferencia que agrava la habitual falta de medios para trasladarse en horas pico, y pone en peligro la integridad física de los niños y niñas; ya que para encontrar algún vehículo que los quiera llevar hasta sus hogares, ellos deben hacer peripecias y sortear a los conductores (particulares y sindicalizados) que por lo general no respetan las señalizaciones ni las normas de tránsito. Una razón más para promover un transporte municipal de calidad que sea seguro y brinde un buen servicio.

Ediciones anteriores

Lun Mar Mie Jue Vie Sab Dom
1 2 3 4
5 6 7 8 9 10 11
12 13 14 15 16 17 18
19 20 21 22 23 24 25
26 27 28 29 30 31

Suplementos

Colinas de Santa Rita, Alto Auquisamaña (Zona Sur) - La Paz, Bolivia