Editorial

Vacas flacas y gordas

Sostener la creencia de que el país es inmune a la recesión es un acto de miopía económica

La Razón (Edición Impresa) / La Paz

02:04 / 19 de septiembre de 2015

Desde que el precio del petróleo empezó a registrar un descenso sustancial, allá por junio de 2014, muchas voces, cual trompetas del apocalipsis, empezaron a anunciar que la era de bonanza estaba culminando, para dar paso a tiempos marcados por un azote económico, y que por tanto había que tomar medidas preventivas cuanto antes para contener la posible carestía. 

Después de casi 15 meses de realizados los primeros anuncios del “Armagedón” económico, queda preguntarse si efectivamente el ritmo del crecimiento nacional se encuentra en los albores de un periodo de vacas flacas, o si por el contrario la situación actual no es más que una etapa coyuntural en la que algunos especuladores, por su oportunismo/avaricia, han generado tensión en los mercados, y en realidad la era de las vacas gordas todavía va a durar por un buen tiempo, sin mayores alteraciones.

Mientras los “agoreros” del fin de los buenos tiempos y los “detractores” de una economía blindada marcan sus posiciones y dilucidan sus propias dudas y temores, la implacable realidad muestra que países como Brasil, Rusia o la misma China, que hace un par de años eran admirados por la consistencia de sus economías, ahora son foco de estudio por el rumbo radical que presentan sus indicadores asociados al (de)crecimiento de su economía y la pérdida del bienestar social de sus habitantes.

Si se piensa que casi nada le puede pasar a la actual arquitectura de las finanzas públicas del país en este ambiente de incertidumbre, entonces se corre el riesgo de crear fisuras susceptibles de ocasionar daños estructurales que después serán de difícil reversión, tales como la tendencia irreflexiva de generar mecanismos de endeudamiento para ciertas regiones del país que verán mermadas sus fuentes de ingreso, antes que promover un responsable recorte en el gasto corriente, priorizando la ejecución de obras productivas, con efectos multiplicadores en empleo e ingreso.

Mantener la creencia de que el país es inmune al virus de la recesión es un acto de miopía económica, por cuanto incluso la primera autoridad del país ha visualizado tiempos de ajuste de cinturones y “enflaquecimiento” del ganado.

Si existe alguna lección de la historia que se debería reproducir es la importancia de no subestimar los posibles efectos de una pandemia económica-financiera, tal como ocurre hoy en día en el mundo entero. Y si bien las defensas locales de inmunización parecen sólidas y las medidas de contención, efectivas, la permanente vigilancia y la austeridad deberían primar como principio de sobrevivencia ante este furioso embate externo. Huelga recordar que tras un colapso económico sobreviene siempre otro de corte social, y para culminar, un colapso político. Y es que sin vacas, no hay carne, ni leche ni demás derivados que consumir.

Etiquetas

Ediciones anteriores

Lun Mar Mie Jue Vie Sab Dom
1
2 3 4 5 6 7 8
16 17 18 19 20 21 22
23 24 25 26 27 28 29
30 31

Suplementos

Colinas de Santa Rita, Alto Auquisamaña (Zona Sur) - La Paz, Bolivia