Editorial

La casa de Brasil

La Razón

00:00 / 02 de septiembre de 2012

Hay casas con suerte. Una de ellas es la que funge como residencia de los embajadores de Brasil en Bolivia. El Gobierno de ese país compró la propiedad en los años 70, luego de haberla alquilado desde 1952. Entonces, si se mira cuidado, esa casa, además de ser un inmueble privado, es también un territorio extranjero, muy bien cuidado, en medio de La Paz. En efecto, es encomiable cómo los inquilinos (primero) y dueños (ahora) han sido respetuosos con un edificio que es patrimonio cultural, arquitectónico, histórico y natural de la ciudad.

Los inmensos jardines, la construcción que data de los años 30, muebles, libros, cuadros... todo está tan bien conservado que se podría decir que apenas se ha alterado el hogar que el industrial minero Carlos Víctor Aramayo mandó a erigir en ese terreno, que hoy resulta estar en pleno centro paceño. Un centro con tan poco verde que abruma. De allí que los 1.500 metros cuadrados de extensión, la mayor parte con jardines (los que dan a la Avenida del Poeta, recientemente restaurados), son un pulmón que beneficia a la ciudad. Y dentro de la casa hay historia, ésa que está ligada con la Bolivia de principios del siglo XX, los barones del estaño, la nacionalización de las minas... En resumidas cuentas, Brasil cuida el inmueble, y con ello, la memoria del país.

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