Editorial

Lo que nos deja la FIL

La Razón (Edición Impresa)

23:37 / 12 de agosto de 2019

El domingo concluyó la XXIV Feria Internacional del Libro (FIL) de La Paz. Tras su clausura, en la memoria de quienes participaron en este evento quedarán las ponencias y debates presentados, los relatos degustados, las charlas y chismes de pasillo. Pero también, y más importante aún, permanecerán los libros adquiridos, la promesa de futuras lecturas, así como la posibilidad de conocer y disfrutar de nuevos autores y otros géneros literarios.

Una aventura que si bien suele acontecer al abrigo de la soledad, requiere del concurso de la sociedad en su conjunto para que se lleve a cabo de manera permanente y de la mejor manera posible, por el bien de nuestra cultura. Y es que, como se señalaba en este mismo espacio el día de la inauguración de la FIL, en esta época moderna solemos olvidar que el lenguaje escrito sigue siendo la mejor manera de aprender y el principal sustento del conocimiento, y que las culturas que no desarrollan su lenguaje terminan siendo absorbidas por otras.

Así, cerradas las puertas de la FIL, la responsabilidad recae ahora sobre todo entre los maestros y padres de familia, a quienes les toca “luchar” por fomentar la lectura entre sus estudiantes y sus hijos, en un mundo cada vez más limitado por la inmediatez de la comunicación virtual, que no demanda muchas páginas ni grandes sacrificios. Para los organizadores, queda el desafío de realizar mayores esfuerzos con miras al futuro, a fin de garantizar que se cumplan los horarios y que los eventos se realicen en los lugares anunciados, entre otras mejoras que pasan por una planificación más cuidadosa.  

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