Sociedad

Tensiones con el poder político

El religioso censuró la relocalización, dictaduras y acusaciones de Morales

2001. Terrazas saluda a Banzer. El expresidente sufría entonces de cáncer.

2001. Terrazas saluda a Banzer. El expresidente sufría entonces de cáncer. El Nuevo Día-Archivo.

La Razón (Edición Impresa) / Micaela Villa / La Paz

03:07 / 10 de diciembre de 2015

La vida apostólica del cardenal Julio Terrazas no estuvo exenta de fricciones con el poder político. El apoyo a los mineros y las críticas al gobierno de Víctor Paz Estenssoro (1985-1989) por la aprobación del Decreto 21060, la resistencia a la dictadura que lideró Hugo Banzer (1971-1978) y el debate público con el presidente Evo Morales sobre el futuro de la Iglesia Católica en la nueva Constitución, marcaron algunos de los momentos de mayor tensión de la relación entre Terrazas y la política.

Mucho antes de ser cardenal, como obispo de Oruro, el religioso expuso su oposición a las prácticas liberales. Criticó la puesta en marcha del Decreto 21060 del 29 de agosto de 1985 y el proceso de relocalización (despido masivo) de 27.000 trabajadores que se produjo, casi un año después, en las principales minas que estaban controladas por el Estado. Terrazas condenó la medida incluso en presencia del papa Juan Pablo II, cuando el 11 de mayo de 1988 pisó suelo orureño: “La iglesia de Oruro y la cantidad de campesinos, mineros y obreros, desocupados, relocalizados presentes aquí están para contarle algo de sus vidas y preocupaciones (...). Ellos condenan la degradación humana a la que les ha conducido la situación de la injusticia provocada por el egoísmo individual y colectivo (...). Ellos piden una liberación que no les llega de ninguna parte”, dijo Terrazas frente al Pontífice y miles de trabajadores relocalizados.  El prelado buscó el diálogo entre el gobierno y los relocalizados; y hasta formó parte de una marcha que se realizó de Oruro a La Paz.

Siendo sacerdote (fue ordenado obispo en 1978), el fallecido líder de la Iglesia Católica boliviana declaró su resistencia en contra de la dictadura de Banzer. “En ese tiempo, representaba una voz muy firme en favor de la democracia, fue una persona valiente para denunciar la dictadura de Banzer en sus homilías y medios de comunicación, a finales de los años 70. También decía que los sacerdotes deben preocuparse de la evangelización y no meterse en la política”, señaló Alejandro Almaraz, actualmente dedicado a la docencia universitaria. La postura de Terrazas se dio, especialmente, por efecto del asesinato del sacerdote oblato Mauricio Lefevre y la persecución a otros religiosos.

En 2008, antes de la aprobación de la nueva Constitución Política del Estado, “la Iglesia mantuvo la postura de redistribuir las tierras en favor de los humildes, indígenas y campesinos, y Terrazas mantenía esa postura institucional”, prosiguió Almaraz.

“Tenemos que encontrar las respuestas a los dolores de muchísimos hermanos que siguen esperando algo más de nuestra patria. La Iglesia que caminamos con nuestro pueblo, en medio de dolores, de tanta corrupción, de discursos que son vacíos, (...) es importante escuchar al Señor. Demostremos que en Bolivia los problemas se pueden solucionar, si es que nos unimos, (...) si es que renunciamos a los sectarismos religiosos, políticos”, afirmaba el Cardenal.

Como un tercer momento, entre 2008 y 2009, el presidente Evo Morales criticó a los jerarcas de la Iglesia Católica a quienes les llamó miembros del “sindicato opositor al Gobierno”. “En Bolivia aparecieron nuevos enemigos, ya no solo la prensa de la derecha, sino grupos de la Iglesia Católica (...). Otra iglesia también es posible”, afirmó el Presidente. Estos criterios fueron reprochados por Terrazas en las homilías que solían marcar las pautas de la semana.

En el libro Coloquios con el cardenal Julio Terrazas (2011) de Ariel Beramendi, el purpurado señaló: “Es importante no caer en prejuicios, sino mirar la persona del Presidente. A veces, la forma de expresarlo (sus discursos) puede no ser perfecta. Oro todos los días (por él), no solo porque soy Cardenal; todos los cristianos tenemos que rezar los unos por los otros y los pastores oramos por los responsables de nuestro país”.

La casa de Terrazas sufrió un atentado en abril de 2009

El 15 de abril de 2009 el estallido de una bomba destrozó el portón de madera de la casa del cardenal Julio Terrazas, ubicada en la calle Seminario del barrio Petrolero Norte, de Santa Cruz de la Sierra. El atentado se produjo un día antes de un operativo que fue ejecutado por un grupo de élite de la Policía que irrumpió en el hotel Las Américas, cuando murieron tres extranjeros y otros dos fueron detenidos acusados de querer asesinar a Morales. El Gobierno también responsabilizó a este grupo por el atentado en la casa del purpurado.

El Ejecutivo denunció que el grupo, que estaba dirigido por el ciudadano boliviano-húngaro Eduardo Rózsa, planificaba otras acciones terroristas para dividir el país. Estas acusaciones se dieron en momentos en los que se ponía en marcha la nueva Constitución Política del Estado (CPE).

Entre 2008 y 2009, Terrazas reflexionó, en sus homilías, sobre la importancia de contar con una Carta Magna que permita el diálogo y la convivencia pacífica entre los bolivianos, eliminando toda forma de exclusión social.

Ediciones anteriores

Lun Mar Mie Jue Vie Sab Dom
1
2 3 4 5 6 7 8
16 17 18 19 20 21 22
23 24 25 26 27 28 29
30 31

Suplementos

Colinas de Santa Rita, Alto Auquisamaña (Zona Sur) - La Paz, Bolivia