Sociedad

Hay 145 menores en trabajos de alto riesgo en el Cerro Rico

Informe. El 91% de adolescentes realiza sus labores al interior de la mina

Orientación. El Defensor del Pueblo conversa con estudiantes de Potosí respecto al trabajo infantil.

Orientación. El Defensor del Pueblo conversa con estudiantes de Potosí respecto al trabajo infantil. Defensor del Pueblo.

La Razón (Edición Impresa) / Freddy Choque / La Paz

02:42 / 20 de agosto de 2014

Trabajos sin un contrato laboral, sin un seguro de salud y, fundamentalmente, labores que ponen en riesgo la vida misma fueron las condiciones en las que se encontró a 145 niños y adolescentes que viven en el Cerro Rico de Potosí, según un estudio de la Defensoría del Pueblo.

De esta cifra, el 91% son adolescentes de entre 15 y 17 años de edad, quienes trabajan al interior de la mina sin haber recibido ningún tipo de capacitación sobre seguridad industrial, lo que junto a su inexperiencia los expone a sufrir todo tipo de accidentes.   

El 6% está entre 8 y 12 años, y el 3% entre 13 y 14, ambos grupos realizan trabajos afuera del socavón, según el informe “Estado de situación de niños, niñas y adolescentes que viven en el Cerro Rico y trabajan en la actividad minera”, elaborado por la Defensoría del Pueblo.

Del total, solo el 19,3% fue contratado por un socio cooperativista, lo que dificulta la exigibilidad de sus derechos laborales. El informe fue presentado el lunes por el defensor del Pueblo, Rolando Villena, quien dijo que los adolescentes son atraídos por la “buena paga” de Bs 1.200 y 3.400 mensuales.

Antes de entregar el informe, Villena se reunió con estos trabajadores y sus familias, quienes mencionaron que la remuneración que reciben los ha llevado a que abandonen la escuela, a que trabajen sin un contrato laboral, a no exigir seguro de salud y a poner en riesgo sus vidas.

Henry Apaza, representante de la Unión de Niños y Adolescentes Trabajadores de Bolivia (Unatsbo), mencionó que todo niño, niña y adolescente tiene derecho a tener un trabajo digno y con todos los beneficios y derechos respectivos, pero no a uno forzado y esclavizador, como en este caso.

“La actividad minera es una de las formas de explotación infantil, el Gobierno debería prohibir y sancionar esta forma de maltrato. Las Defensorías de la Niñez y Adolescencia deben hacer un seguimiento minucioso a este tema, pero no todos los centros mineros tienen esta dependencia”, dijo.

Normativa. Un nuevo Código Niño, Niña y Adolescente fue promulgado el 17 de julio por el entonces presidente en ejercicio Álvaro García Linera. La norma establece 21 formas de explotación, entre ellas la minería.

Este medio intentó contactarse con autoridades del Ministerio de Trabajo y de la Gobernación de Potosí para conocer su opinión respecto al tema, pero en ambos casos no quisieron referirse al informe.

La representante del Defensor del Pueblo en Potosí, Jackelin Alarcón, añadió que el 95,2% de los adolescentes no tiene contrato escrito de trabajo y que a éstos tampoco les interesa exigir la firma del mismo, pues prefieren evitar conflictos con sus empleadores.

En lo que se refiere al acceso a la salud, el 83% no cuenta con un seguro. “Cuando se enferman, el 62,6% acude a un centro de salud pagando por el servicio, el 21,6% va a una farmacia y el 15,7% se cura en casa con remedios caseros”, sostuvo Alarcón.

“Hay desatención por parte de las instituciones del Estado, que en lugar de proteger, resguardar y garantizar su bienestar en las actividades mineras, muestra permisividad y falta de control sobre las cooperativas”, señaló Villena, a tiempo de anunciar que los resultados de esta investigación serán enviados a las autoridades con las recomendaciones y exigencias.

Más datos del estudio

-El 64,1% trabaja en la mina de manera eventual y el 35,9% de manera permanente, porque adquieren responsabilidades familiares.

-La única presencia estatal  en el sector es Comibol, que controla y supervisa el trabajo  de explotación.

Otros 280 infantes apoyan a sus madres

Guiomara Calle

El estudio de la Defensoría del Pueblo también señala que existen otros 280 menores que, si bien no trabajan para las cooperativas, sí apoyan en las labores que realizan sus madres como “guardas” o “serenas” (encargadas de cuidar las minas). Este grupo de infantes y adolescentes vive en condiciones inadecuadas y expuesto a la contaminación minera, además de los acosos de adultos, señala la investigación defensorial.

“Todas y todos asisten a la escuela y apoyan en la venta de comida, cerveza y otros artículos a los mineros y no tienen un espacio de recreación. Preocupa la situación de las adolescentes mujeres que, según información de sus madres, son acosadas por los trabajadores adultos”, resalta el documento.

Las viviendas en las que viven con sus madres, que en su mayoría son de adobe con techo de calamina y piso de tierra, las ocupan en calidad de préstamos por parte de los empleadores.

Vivienda. Este ambiente es utilizado como dormitorio, cocina, comedor y muchas veces como tienda y depósito de las herramientas de los mineros, incluyendo las dinamitas. Cuentan con luz eléctrica pero no con agua potable ni servicios higiénicos.

Al respecto, Henry Apaza, representante de la Unión de Niños y Niñas Trabajadores de Bolivia (Unatsbo), aseguró que es una realidad nacional que los hijos ayuden a sus padres por necesidad  económica. “Hay mamás que tienen muchos hijos y no los pueden mantener, y es por eso que se ven obligadas a trabajar con ellos”.

Según Apaza, el Gobierno debería otorgar beneficios a estas familias uniparentales para reducir el trabajo colectivo entre padres e hijos, y a su vez los riesgos a los que son expuestos. “Un seguro de salud sería un buen empiezo”.

Ediciones anteriores

Lun Mar Mie Jue Vie Sab Dom
1
2 3 4 5 6 7 8
16 17 18 19 20 21 22
23 24 25 26 27 28 29
30 31

Suplementos

Colinas de Santa Rita, Alto Auquisamaña (Zona Sur) - La Paz, Bolivia