Sociedad

Antojos, alegrías y sustos: papás primerizos cuentan anécdotas

Por el Día del Padre, el Ministerio de Trabajo dispuso tolerancia de media jornada   para hoy. En la víspera, niños y adolescentes festejaron a sus progenitores en colegios

Cariñosos, pacientes y pendientes de cada movimiento de sus hijos, así estuvieron los progenitores en la visita a los predios de este medio.

Cariñosos, pacientes y pendientes de cada movimiento de sus hijos, así estuvieron los progenitores en la visita a los predios de este medio. Pedro Laguna.

La Razón (Edición Impresa) / Wilma Pérez / La Paz

03:44 / 19 de marzo de 2016

Al igual que sus parejas, los papás también tienen antojos durante el embarazo, lloran en el primer contacto con su bebé, pasan muchas noches en vela y sustos por las travesuras de sus retoños. Así lo cuentan cuatro papás primerizos entrevistados por La Razón.

Cariñosos, pacientes y pendientes de cada movimiento de sus hijos, así estuvieron los progenitores en la visita a los predios de este medio. Ellos llegaron a la sesión fotográfica cargados de bolsos con juguetes y pañales, y se mantuvieron ocupados arreglando a sus hijos.

Como cada 19 de marzo, hoy se festeja en Bolivia el Día del Padre. La fecha fue instituida vía decreto supremo en 1974, durante la presidencia de Hugo Banzer. La fecha coincide con la festividad religiosa católica de San José, dedicado al padre de Jesús.

Los cuatro progenitores entrevistados coincidieron en recordar que sintieron antojos cuando sus parejas estaban embarazadas, y que lloraron al saber que iban a ser padres. Pero también fueron muchos los sustos, que después fueron borrados con la alegría de saberlos sanos y felices.

“Cuando mi pareja estuvo en la etapa de gestación tenía antojos como cualquier embarazada, pero también yo sentía lo mismo e incluso sueño en el día, algo  nuevo para mí. Cuando vi por primera vez a mi hija, lloré, sentí tantas sensaciones únicas que me prometí jamás fallarla. Ella es mi mundo y transformó mi vida”, expresó Sergio Bowles, mientras sostenía a Luciana, de un año y tres meses, en sus brazos.

Gonzalo Apaza es el padre de Ignacio, un niño de dos años. “La noticia de que iba a ser papá me llenó de alegría. Cuando lo vi al salir del quirófano sentí una sensación única, todo mi cuerpo se estremeció y lloré de emoción. Él me enseña cada día a ser un buen padre”.

Paternidad. Julián, de un año y siete meses, es el hijo de Carlos Blancourt. “Creo que soy un padre muy protector, son muchos los sustos que paso cuando mi hijo se cae al intentar caminar. La llegada de mi bebé fue planificada y cuando nos confirmaron el embarazo, la alegría que sentí fue única, pero a veces me desvelo, lloro y sufro cuando se enferma”.

A Joaquín Meza le gustaría que el día tenga más de 24 horas para pasar más tiempo con Matías, de un año y ocho meses. Entre su trabajo, estudios y la atención a su hijo apenas tiene tiempo para dormir. “Cualquier sacrificio que hago es poco, mi hijo se merece todo, él cambió mi vida para bien”.

Para estos cuatro papás cada día está lleno de nuevas experiencias, pues la llegada del primer hijo les cambió totalmente la vida. Las fiestas y la tranquilidad quedaron atrás, pero todos coincidieron en que se sienten más felices ahora.

Como es tradicional, el Día del Padre es celebrado en las unidades educativas del país. Niños y adolescentes festejaron ayer por adelantado a sus progenitores. Algunos prepararon espectáculos con danzas, poesías y cantos; mientras que otros ofrecieron comida y regalos elaborados por ellos, como tarjetas de cartulina. Los festejos comenzaron desde tempranas horas en La Paz. Los colegios fueron adornados con globos, cintas y carteles de afecto.  El sábado es considerado un día laboral y el Gobierno dispuso para hoy tolerancia de media jornada para todos los padres.

Actividades para hoy

Kermés

En el Jardín Botánico de Miraflores se realizará la kermés “Celebrando al papá maravilloso”, con la participación de empresas que ofrecerán platos tradicionales, bebidas y regalos. La actividad se realizará de  10.00 a 18.00. La entrada tiene un costo de Bs 10.

Salud visual gratuita

DESERT Bolivia dará atención oftalmológica (medidas de lentes) gratuitas a papás periodistas en la planta baja del edificio Bruselas (cerca de la plaza Uyuni), desde  las 08.30 hasta las 11.00. 

Juegos de antaño

Un festival de diferentes juegos de antaño, música y comida tradicional será llevado a cabo en el parque La Florida, de la zona Sur. La actividad comenzará a las 09.00 y finalizará a las 18.00. El costo del ingreso es de Bs 3 para adultos y Bs 1 para los niños.

‘Sufrí mucho al verlo en la incubadora, muy solito’: Joaquín Meza (26). Matías, un año y ocho meses

“Mi bebé es sietemesino y cuando nació no me dejaron ingresar al quirófano; sufrí mucho cuando lo vi por primera vez dentro de la incubadora, estaba muy solito y lo sentía desprotegido. Me convertí en su guardián. El mes y medio que pasó dentro de la máquina fue eterno para mí, tenía miedo de que le pase algo; sin embargo, todo fue borrado el día que lo tuve entre mis brazos.  El sentimiento fue y será único, no tengo palabras para describirlo. Él es parte de mí y lo es todo para mí. Aprendí a lavar con delicadeza su ropa, a cambiarlo y bañarlo; pero al principio tenía miedo, con el tiempo me volví un experto en eso.

Aunque mi trabajo y mis estudios absorben muchas de mis horas, el tiempo que paso con mi hijo es de calidad, le doy todo mi cariño y amor, no pierdo un segundo. Cocino lo que le gusta, le hago batidos, escuchamos juntos música, y cuando tengo días libres salimos a pasear y conocer otros lugares de la ciudad”.

‘Cerró la puerta y llamamos a los bomberos’: Gonzalo Apaza (27). Ignacio, dos años y tres meses

“Cuando salió del quirófano y me lo entregaron para que lo cargue, me asusté; tenía miedo de hacerle daño. Él abrió sus ojos, me miró, agarró uno de mis dedos y lloré de emoción; fue lo más hermoso que me pasó. Siempre tuve miedo de lastimarlo al bañarlo o cambiar su pañal, pero aprendí y aprendo cada día a ser un buen padre. Cambié bastante a lo que era unos años antes.

La anécdota que me marcó, al igual que a mi esposa, fue cuando por un descuido él cerró la puerta blindada y se quedó solo dentro del departamento; las llaves quedaron dentro y solo podíamos abrirla destrozando la pared. Nos desesperamos, no sabíamos qué hacer y tuvimos que llamar a los bomberos. Ellos tuvieron que trepar e ingresar por la ventana. Esa vez mi hijo tenía un año y ocho meses. Fue una lección para nosotros: con los niños no vale descuidarse ni un solo minuto y más aún si tienen un niño hiperactivo, como mi Ignacio”.

‘Los primeros meses tenía miedo de lastimarla’: Sergio Bowles (30). Luciana, un año y tres meses

“Mi hija nació por cesárea y yo ingresé porque estaba programada. Ese día estaba muy nervioso y cuando vi que salía y dio un tremendo grito, me paralicé, fueron segundos. De inmediato el pediatra me entregó a mi bebé y me dijo que debía pesarla y ponerle su ropa. Ponerle sus calcetines y pañal fue algo impactante para mí. Los primeros meses me daba miedo cargarla, levantarla de la cuna y lastimarla, no hay un manual para ello, pero aprendí y mi mundo cambió. Ella lo es todo.

Antes de la llegada de mi niña, yo era una persona a la que le gustaba salir con amigos y divertirme hasta trasnochar; pero ahora no. Todo el tiempo libre que tengo lo dedico por entero a ella, y Luciana así lo entiende porque es muy apegada a mí. Ella es parte de mí, no solo en juegos, también cuando debo preparar sus alimentos o sacarle los gases después de que toma leche. Estoy tan unido a mi hija que desde sus siete meses comenzó a viajar conmigo”.

‘Cada día me sorprende y me enseña con sus travesuras’: Carlos Blancourt (29). Julián, un año y siete meses

“Recuerdo que su cabello colorado fue lo que más me impactó de mi hijo. Había planificado cómo lo recibiría, cómo guiaría sus pasos, pero nada está escrito porque cada día me sorprende y me enseña con sus travesuras.  Con mi esposa habíamos planificado tener nuestros hijos y fuimos juntos al doctor cuando sospechamos el embarazo. El día que nos confirmaron salí del consultorio con el deseo de tener ya nomás en mis brazos a mi bebé. Creo que me sugestioné bastante, al punto de que sentí las sensaciones del embarazo, mucho sueño y antojos.

No exagero si digo que mi vida cambió mucho con su llegada. Soy más hogareño, cuidadoso, dedicado a mi hijo y a todo lo que lo rodea.  Me sorprende cada día con lo que aprende; lo último, la mímica que hace cuando mi suegro toca la guitarra, los gestos y ademanes son idénticos, es fiel reflejo a lo que hace su abuelo. Es un niño tranquilo y la razón de mi vida”.

Ediciones anteriores

Lun Mar Mie Jue Vie Sab Dom
1 2 3 4 5 6
7 8 9 10 11 12 13
14 15 16 17 18 19 20
21 22 23 24 25 26 27
28 29 30 31

Suplementos

Colinas de Santa Rita, Alto Auquisamaña (Zona Sur) - La Paz, Bolivia