Sociedad

‘Evo Morales: Los profesores deberían enseñarles a defender nuestros recursos naturales’

En el marco del concurso de periodismo juvenil titulado “La entrevista que siempre soñé”, un grupo de alumnos del colegio paceño María Inmaculada visitó al presidente Evo Morales en el Palacio Quemado y realizó esta singular entrevista. El Mandatario comentó que por primera vez respondía a periodistas de tan corta edad y habló en profundidad sobre experiencias de su niñez y su formación. La cita fue auspiciada por la Fundación para el Periodismo.

Visita. Los estudiantes Butrón y Romero en un momento de la conversación con el Presidente, en uno de los salones del Palacio de Gobierno.

Visita. Los estudiantes Butrón y Romero en un momento de la conversación con el Presidente, en uno de los salones del Palacio de Gobierno. Foto: Fundación para el periodismo

La Razón / La Razón / La Paz

00:13 / 19 de agosto de 2012

Un repaso en primera persona de la niñez del Primer Mandatario, sus sacrificios, sus logros y sus desafíos, en una entrevista inédita realizada por cuatro niños de segundo de Secundaria del colegio María Inmaculada de la ciudad de La Paz. Un encuentro auspiciado por la Fundación para el Periodismo, en el marco del concurso de periodismo juvenil “La entrevista que siempre soñé”, que impulsa como parte de su programa de Alfabetización en Medios que tiene el apoyo del European Journalism Center.

— Cuando vimos Evo Pueblo y observamos el lugar tan pequeño donde nació, pensamos en su escuela y los maestros que tuvo, quienes seguro nunca imaginaron que estaban enseñando a un futuro Presidente de Bolivia, ¿aprendió más de sus profesores o de sus padres?

— Los valores como honestidad, trabajo, sinceridad, el esfuerzo mismo para la sobrevivencia; de mis padres. Mi padre era muy solidario: pedía a mi mamá para darle a mis tíos y a mis vecinos, cuando ellos no tenían nada para comer. Él me dijo, después de haberle contado un sueño, que “para ser respetado en la vida hay que respetar a los mayores y menores. Sobre todo a los menores… “Algo que yo hacía era autodisciplinarme, lo hice una vez que me pegaron por intentar mediar entre dos compañeros que peleaban, me autocastigué por seis meses sin tomar una sola copa de chicha… Con mi papá muerto, mi mamá muerta, sin esposa, solo… tenía que autoeducarme.

— ¿Qué fue lo que lo marcó para llegar a ser Presidente del país?

— Nunca soñé con ser Presidente, pero lo que me impulsó fue la injusticia y la desigualdad, por eso entré a la lucha sindical. Ahí valoré lo que aprendí de niño: a meterme en todo, a los 14 años conformé mi propio equipo de fútbol…

— Alguna vez dijo que tenía siete hermanos y que cuatro murieron siendo niños, ¿luchó desde chiquito y por eso sobrevivió, o fue el destino que le tenía preparada una vida de lucha y sacrificio, pero también de éxito?

— (Piensa) Creo que fue el destino, porque tuve algunos sueños. En el primero estaba caminando por el cerro y vi debajo de mí víboras, grandes y pequeñas, gruesas y delgadas; me asusté, desperté llorando, pero mi madre me consoló y me dijo: “Evito, no te va a faltar nada en tu vida”. A los 15 o 16 años soñé que volaba, mi papá lo interpretó y me dijo: “Evito, te va a ir bien en la vida. Creo que hay destino, te lo dicen los sueños”.

Los niños como mis hermanos se morían en mi pueblo porque hasta 1978 no había nada, ni posta de salud ni enfermera, todos nacíamos en nuestras casas…

— Sabemos que en su niñez tuvo muchas privaciones. Usted cuenta que cuando caminaba junto a sus llamas veía buses repletos de gente que arrojaban cáscaras de mandarina o plátano y que las recogía para comer, ¿por eso se preocupa por los pobres y da bonos a los niños, a las madres que esperan bebés y a los ancianos?

— Les cuento que en 1970, cuando estaba en sexto, casi me aplazo… Mi papá me dijo: “No sirves para estudiar”, y me mandó a cuidar llamas y buscar maíz. Teníamos un gangocho de maíz, que era nuestro desayuno, almuerzo y cena… En el camino pasábamos por la vía asfaltada y ahí veía los buses Danubio y Nobleza, de los que la gente botaba cáscaras de naranja y plátano; yo las mascaba… A veces mi padre iba a la ciudad y traía tres naranjas, era un lujo comer fruta… A la edad de ustedes, mi gran deseo era un día viajar en esos buses botando cáscaras de naranja, pero ahora siempre paso en avión nomás.

La necesidad te obliga a pensar en esas madres y niños abandonados que siguen viviendo así.

En el Chapare he soportado confinamiento, torturas, persecución, detenciones. Pero he seguido, recomendando siempre a las bases mayor unidad, lucha, organización, movilización. El movimiento de la gente pobre, la más odiada, la más abandonada; luché y gané. Ahora estamos ayudando.

— Muchas personas protestan, ¿cómo se siente, desalentado o con más ganas de seguir?

— Queremos construir el camino entre Cochabamba y Beni, y no quieren. Tenemos plata para hacer un puente entre el Beni y La Paz, y no quieren. Puente en Tiquina, no quieren. Queremos que los médicos trabajen ocho horas para mejorar la salud, y protestan. Estaría preocupado, quizás decepcionado, si las protestas fueran porque no hago nada. Las protestas son porque quiero hacer, que haya más inversión y democratizar esa plata, que haya más renta, bonos... Mis compañeros venían a visitarme preocupados por este paro de la Policía, querían saber cómo estaba. No me desanimó.  

— ¿Qué causa eso? ¿su amor por los demás o el espíritu de luchador que tiene?

— Antes de este proceso, el incremento a los policías y a las Fuerzas Armadas era cero. Nosotros  estamos ya siete años, y sólo un año el incremento fue menor a la inflación. Lo mismo con los profesores… Nuestra política es que quien gana poco gane más, y a los que ganan más aumentarles poco.

Mi espíritu luchador viene de los valores de mis antepasados: el ama sua, ama llulla y el ama kella. Me pueden decir cualquier cosa, menos que he robado o que he flojeado. Vengo de una cultura de trabajadores. En el campo, si sales a trabajar a tu chacra después de que ha salido el sol o retornas antes de que se ponga, eres un flojo. Cuando yo llegaba a Palacio a las 05.00, algunos vecinos decían pobre Evito, pobre indiecito, se va  cansar. Hoy ya saben que es el horario de Evo Morales.

Lo que me motiva a seguir es que la gente sigue sufriendo, no quisiera que sufran como yo… Unos viven cómodamente y otros no tienen casi nada, por lo menos las telecomunicaciones llegan a toda Bolivia, tienen agua potable y ojalá haya agua para riego, ya estamos haciendo desembolsos.

— Como nos acaba de decir, cuando era niño una de sus aspiraciones era viajar en un bus, pero ahora lo hace en avión…

— Para mí es una sorpresa. Cuando estaba en el Chapare, mis instrumentos de trabajo eran el hacha, el machete y una motosierra…, ahora que soy Presidente mis instrumentos de trabajo son el avión, el helicóptero… No son un lujo: alguna vez me permitieron viajar cinco departamentos en un día.

— ¿Qué mensaje nos daría como personitas que somos y deseamos alcanzar el éxito propio para bien de nuestra Patria?

— Su trabajo es estudiar y jugar. Si tienen apoyo de sus padres,  aprovéchenlo; hay niños y niñas que no tienen plata y no van a estudiar. Si se presenta algún problema, hay que superarlo. Qué pasa si hay un accidente y pierden a su papá o mamá, hay que estar preparados para eso. Si uno es responsable, se autoeduca y se autodisciplina, siempre va a salir adelante. Pero depende de los valores, del esfuerzo, de la solidaridad y de la complementariedad más que de cualquier otra cosa. Somos tan diversos pues, niños, que tal vez sus padres tienen mucho y hay que ser solidarios con los que no tienen. Conozco chicos y chicas que trabajaban en carpintería o lavan autos, y que a la vez estudian, pero cuando son profesionales tienen mucha conciencia social, son los mejores profesionales.

La corrupción debería ser una asignatura pendiente como la defensa de los recursos naturales, que es algo sagrado. Hasta 2005, Yacimientos recibía 300 millones de dólares, este año va a recibir 3.500 millones de dólares, eso es nacionalización de los recursos naturales. Los profesores deberían explicar esto en las clases y motivar desde la niñez ese profundo sentimiento de defender nuestros recursos naturales.

— ¿Qué le parece esta experiencia, esta iniciativa de la Fundación para el Periodismo de formar pequeños periodistas, y cuál es su experiencia de ser entrevistado por primera vez por niños?

— Primero, sorprendido por las preguntas que hacen; segundo, el tema de la comunicación es tan importante, más cuando han decidido ser periodistas y hacer entrevistas desde niños. Tengo problemas con algunos medios de comunicación que tergiversan, que mienten; los medios deberían ser para educar e informar, ésa debería ser la base del periodismo. Me imagino que es lindo el periodismo, ése era uno de mis deseos: ir al Chapare, plantar cítricos, cultivar coca y con esa ganancia estudiar periodismo en Cochabamba, pero mi padre falleció muy pronto y tuve que abandonar todo ese deseo, todo se truncó. Los felicito, muy buena iniciativa. Es la primera vez que soy entrevistado por niños. Felicito a la escuela.

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