Sociedad

Pablito, el niño abandonado con VIH, ya tiene una familia

El bebé fue abandonado por su padre, ya que su madre habría muerto. Pablito fue trasladado al Hospital del Niño, donde se encontraba desde hace cuatro meses, luego de ser rechazado por un hogar.

Familia. Mario y Litzy, quien sostiene a Pablito, en la cita con La Razón, en la zona del Cementerio. Foto: Víctor Gutierrez

Familia. Mario y Litzy, quien sostiene a Pablito, en la cita con La Razón, en la zona del Cementerio. Foto: Víctor Gutierrez

La Razón / Liliana Aguirre / La Paz

01:03 / 22 de febrero de 2013

“Lo hacemos por amor, no por lástima”, dijo Litzy, y Mario asintió seguro. Ambos adoptarán a Pablito, el bebé de ocho meses con VIH que fue abandonado por su padre biológico y rechazado por un hogar. Desde el miércoles, el menor recibe el amor y los cuidados de la pareja.

Mario (45) y Litzy (30) son esposos, tienen dos hijos biológicos y también son portadores del VIH. Ambos se conocieron en un grupo de apoyo, se enamoraron y, al enterarse de la situación de Pablito, decidieron adoptarlo.

“El niño estaba solito en el Hospital del Niño mucho tiempo y necesitaba una familia y por eso hemos decidido ir por él”, dijo Mario Katari en entrevista con La Razón.

“Esta decisión ha sido tomada por amor y no por lástima; el bebé necesita amor, cuidados y un hogar”, dijo entre lágrimas Litzy, la nueva madre de Pablito.

Recién nacido, el bebé fue abandonado por su padre, ya que su madre habría muerto. Pablito fue trasladado al Hospital del Niño, donde se encontraba desde hace cuatro meses, luego de ser rechazado por un hogar.

Este medio publicó la historia del niño el martes 19. De inmediato, las instituciones involucradas en el tema como la Defensoría de la Niñez, el Defensor del Pueblo y el Juzgado de la Niñez realizaron gestiones para conseguir un hogar para el menor.

Al conocer del caso a través de los medios, los Katari, quienes se identifican públicamente como portadores de VIH y son activistas a favor de sus derechos, decidieron luchar para ser los padres de Pablito.

“El año que me detectaron el VIH fue el 2006 y hace ocho años murió mi primera esposa por VIH, no sabemos cómo se contagió, pero esto no me limita a tener el derecho de darle un hogar al bebé”, narró Mario.

Durante toda la entrevista, Litzy sostuvo a Pablito en los brazos, lo acarició y cubrió con cuidado. Al referirse a su condición, recordó que se infectó del virus por un tatuaje.

“La discriminación es fuerte, el bebé lo ha vivido y si pudiera hablar, lo diría; pero esto se queda en cuatro paredes y en la inocencia del niño (...). Hay gente que piensa que nosotros no tenemos derechos”, opinó Mario.

Información. “Ésta no es una enfermedad que se pueda contagiar al simple toque, al abrazo o con un beso. Esto se contagia por relaciones sexuales, transfusión directa y de madre a hijo en el parto”, explicó. “Ahora tenemos la figura legal de guarda (tenencia del niño mientras se tramita la adopción) y estamos en eso”, agregó el padre.

“Hemos pataleado un poco con el memorial, pero hemos tenido la respuesta de la jueza para que nos dé la guarda del bebé para que ya no sufra discriminación. Este angelito no tiene la culpa de nada”, dijo Litzy.

Al tener VIH, la nueva familia de Pablito conoce todos los cuidados que debe tener una persona con el virus para estar estable.

La joven recuerda con tristeza los partos que tuvo y cómo fue tratada. “En el hospital, cuando uno tiene su bebé, le tratan mal, como a un perro, o sino te aíslan. No te lo quieren tocar a tu hijo, piensan que algo les va a pasar por tener VIH”, señaló.

“Hay médicos, no todos, pero muchos no nos entienden y siempre hay miedo y discriminación”, complementó Mario. La joven madre participa en un programa de Tv, donde informa a los jóvenes del VIH; Mario acude a escuelas para compartir su testimonio.

“Quizá lo que hacemos no es mucho, pero es algo que hacemos por el bien y creo que Dios nos ha dado una segunda oportunidad para vivir y dar esta información a las personas y sepan de este virus”, acotó el nuevo papá de Pablito.

Hay Otro niño con problemas

  • Caso

Los Katari citaron un caso de otro niño que es discriminado en un centro de salud de El Alto por ser portador del VIH.

  • Grupo

‘Vidas por vidas y amigos de esperanza’ es una asociación que brinda apoyo a personas con VIH. (79502218).

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