Sociedad

Reportan 100 víctimas al año por el ‘uso estético’ de biopolímeros

Norma. Pese al riesgo para la población, Salud aún no prohíbe la utilización del líquido

La Razón (Edición Impresa) / Wilma Pérez / La Paz

00:00 / 18 de enero de 2015

Alexia es un travesti que se hizo inyectar, en El Alto, silicona industrial para que crezcan sus glúteos, pero a los pocos meses sintió dolores porque la sustancia necrosó sus tejidos. Al igual que este caso, en 2014 se reportaron 100 denuncias por el uso de biopolímeros.

“Hay casos peores, sobre todo cuando mujeres y travestis desesperadas por tener pechos o glúteos grandes permiten que cosmetólogas, peluqueros o médicos sin especialidad les inyecten biopolímeros. Son más de 100 denuncias que se reportan en todo el país cada año”, declaró a La Razón el presidente de la Sociedad Boliviana de Cirugía Plástica, Estética y Reconstrucción, Nadir Salaues.

Los biopolímeros son compuestos a base de silicona líquida y otros materiales, que también son utilizados para aceite de avión. Cuando se los introduce a la piel, el organismo los encapsula para dar origen a las siliconomas, que son una especie de abultamientos o tumores. (Ver infografía).

El especialista recordó que el “boom” del uso de este químico comenzó en 2010; al principio eran los travestis los que lo demandaban, pero con el tiempo el mercado se expandió a mujeres, desde los 18 años para adelante, en comparación con las cirugías legales.

Muerte. El primer caso público sobre la muerte de una persona a causa del empleo de este químico se dio en 2012, cuando un travesti solicitó los servicios de una cosmetóloga, quien le colocó la sustancia en los senos y le provocó una neumonía química. A pesar de ese antecedente, según Salaues, la práctica se extendió a todo el país.

“Si bien Santa Cruz concentra el mayor número de centros clandestinos, como consultorios, peluquerías y hasta casas, en Cochabamba, El Alto y La Paz también crece”, advirtió.

Un cirujano de La Paz, cuyo nombre pidió guardar en reserva, atribuyó esta preferencia “irresponsable” al factor económico.

“La cirugía para aumentar glúteos o senos en una clínica cuesta entre $us 1.000 a $us 2.000 aproximadamente, pero estas inyecciones clandestinas las colocan por solo $us 200”, mencionó.

Si bien en La Paz la demanda no es alta, el presidente del Colegio Médico del departamento, Luis Larrea, pidió al Ministerio de Salud emitir una norma que prohiba el uso de este líquido.

“El Ministerio de Salud debía emitir una resolución cuando empezaron a reportarse denuncias y muertes por el uso de este químico, pero vemos que las autoridades del área no lo hacen”, expresó.

El presidente de los cirujanos plásticos del país recordó que en mayo de 2014, después de una reunión con asambleístas de la Comisión de Salud, los diputados emitieron una minuta para que el ministerio del área prohíba los biopolímeros en la estética por causar deformidades y cáncer.

“Hace nueve meses que los asambleístas enviaron la minuta al ministerio, pero hasta la fecha no se pronuncian. Es una pena que se tenga poco respeto a la salud de la gente, cuando en otros países se prohibió su uso, solo está permitido en Bolivia, Perú y Paraguay”, reprochó Salaues.

Este medio buscó la opinión de la viceministra de Salud, Ariana Campero, para conocer cuándo se daría una respuesta a la minuta, pero hasta el cierre de la edición no hubo resultados.

Efectos en el cuerpo humano

Exposición

Los efectos adversos de los biopolímeros  en las personas son diversos y pueden aparecer desde los pocos minutos de la inyección hasta 25 años después del implante.Afección Entre los signos están la infección, enrojecimiento de la zona infiltrada, deformidades, celulitis y ulceraciones.Gravedad

La remoción de todo el material extraño causado por los biopolímeros es quirúrgicamente imposible en cualquier parte del cuerpo.

La demanda de cirugías estéticas aumentó en 50% en tres años

Médicos dicen que Santa Cruz es el lugar con más pacientes para la estéticaIván Condori - Santa Cruz

La demanda de cirugías estéticas en el departamento de Santa Cruz aumentó en 50% en los últimos tres años. Los cirujanos plásticos indicaron que esta situación está ligada a las “exigencias” de la sociedad.

“Hace tres años, el requerimiento bordeaba los 1.000 pacientes al año; hoy esa cifra subió a 1.500. Si bien no son datos exactos, lo evidente es que existe un gran crecimiento de la demanda”, indicó el secretario general de la Sociedad Boliviana de Cirugía  Plástica, Estética y Reconstructiva, Marcelo Portugal.

Nadir Salaues, presidente de la misma organización, señaló que el número de personas que elige una cirugía plástica se incrementó significativamente debido a que la práctica médica quirúrgica legal en Bolivia es avanzada por la utilización de equipos de última tecnología.

Agregó que las publicidades comerciales que se emiten en los medios de prensa, páginas web y sobre todo en redes sociales, que también aumentó sus usuarios, fueron la puerta principal para el incremento.

La muerte de la profesora Beiby Pardo, el 7 de enero, por una intoxicación aguda después de recibir en su cuerpo 70 inyecciones con una sustancia química para motores de aviones, biopolímeros, saco a relucir la presencia de estéticas de belleza que operan de manera clandestina en viviendas particulares y otros.

Situación. Portugal manifestó que la demanda para someterse a esta práctica ilegal es variada, es decir que hay pacientes que llegan de diferentes partes del país e incluso de Brasil, Paraguay, Argentina, y en menor cantidad del continente europeo.

El galeno recordó que hace tres años se atendía un promedio de siete personas al día, pero en la actualidad acuden a la consulta al menos 15 pacientes; de ellos, seis son nuevos. El aumento fue atribuido a las “exigencias” de la sociedad cruceña.

Desde la perspectiva de Salaues, con este incremento también se multiplicaron los profesionales no calificados (sin especialidad) o pseudoprofesionales que ofrecen sus servicios a menor costo que el de profesionales capacitados y acreditados por instituciones como los colegios y las asociaciones médicas del país.

El cirujano plástico Alí Ruilowa sugirió antes de inyectarse cualquier sustancia química, hacer un análisis a fin de tener conocimiento del estado en que se encuentra el cuerpo y su compatibilidad con la cirugía.

Al respecto, el director del Servicio Departamental de Salud (Sedes), Joaquín Monasterios, dijo que existen 123 centros de estética y clínicas que funcionan legalmente para realizar intervenciones quirúrgicas o tratamientos de belleza. “Se cree que habría similar número de ilegales que actúan de forma clandestina y camuflada en viviendas particulares, peluquerías, centros de spa y otros”, mencionó.

El fiscal departamental de Santa Cruz, Gomer Padilla, señaló que se coordina una forma de trabajo con el Sedes y la población, con la finalidad de dar respuestas inmediatas a los casos de mala praxis médica de personas que no son competentes.

“Vamos controlando y monitoreando el trabajo de las clínicas y centros clandestinos, aunque de éstos últimos no se sabe su ubicación”, agregó.Monasterios adelantó que se controlarán los centros de estética ilegal a través de las publicidades que éstos difunden en los medios de prensa. “Vamos a comparar los nombres de estos negocios que salen con los registros que tenemos”.

Los meses de mayor demanda

Santa Cruz

Según la Sociedad de Cirujanos Plásticos, los meses de mayor demanda para practicarse una intervención quirúrgica de belleza son enero, febrero, junio y julio. En cambio, la práctica ilegal de biopolímeros tiene demanda durante  todo el año.

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