Sociedad

Platos típicos que acompañan la Semana Santa

En estos manjares está ausente la carne roja, por  ser días de abstinencia

La Razón (Edición Impresa) / Ibeth Carvajal / La Paz

01:30 / 25 de marzo de 2016

Cocinar los 12 platos para rememorar la Pasión, Muerte y Resurrección de Jesucristo es una de las tradiciones que marca la Semana Santa en Bolivia. Sin embargo, la costumbre desaparece paulatinamente, pues en la actualidad hay menos preparaciones.

A diferencia de la abundancia que se exhibe en Carnaval, en el tiempo de Cuaresma —que comienza el Miércoles de Ceniza y concluye con el Domingo de Resurrección— los cristianos deben practicar la austeridad en sus vidas, y ello también incluye la comida, mencionó el director de Comunicación del Arzobispado de La Paz, padre Iván Bravo.

“Los sabores más saludables se expresan en Semana Santa, cuando el arte culinario se junta con la religión para conmemorar estos días. La devoción en este periodo de regocijo espiritual incluye sabores de una deliciosa variedad”, comentó Emilio Garnica, experto en gastronomía.

Recordó que según la tradición, se deben cocinar y comer 12 platos para evocar la presencia de Jesucristo reunido con sus 12 apóstoles, en la última cena. “Estas costumbres permiten degustar sabrosos platos típicos, pero en estos manjares está ausente la carne roja, ya que se trata de días de abstinencia”.

Según el libro La comida popular boliviana, del historiador costumbrista Antonio Paredes Candia, la preparación de los 12 platos recuerda la presencia de Jesucristo reunido con sus 12 apóstoles en la última cena.  El escritor paceño señala en su investigación que los alimentos deben estar preparados sin carne roja (bovina, de cerdo, de pollo y cordero) porque representan el cuerpo de Cristo.

El chef Garnica recomendó seis platos típicos para compartir en Semana Santa: la sopa de papa pica, la tradicional sajta de papalisa, una ch’uma de lacayote, phisara de quinua, pejtu de habas y guiso de cochayuyo (alga que desarrolla en el lago Titicaca). “La comida puede acompañarse con una copa de vino dulce, que representa la sangre de Jesucristo”.

En Cochabamba también es tradicional tomar arroz con leche y comer pan dulce, que tiene ajenjo entre sus ingredientes, recordó Garnica. Mientras que en La Paz, las acarameladas empanadas simbolizan las llagas de Cristo; los bizcochuelos, su urna, y las coronas de pan, las espinas que torturaron al Señor. 

Las frutas de temporada también forman parte del menú. En las mesas no pueden faltar las uvas, membrillos, peramota y durazno.  “La Iglesia Católica siempre ha fomentado los ayunos, la peregrinación y otras tradiciones, como la de cocinar los platos típicos.  Son costumbres que la gente ha asumido como algo serio y propio”, refirió el padre Bravo.

SOLIDARIDAD. Añadió que en algunas regiones, la gente comparte estos platos típicos con las personas más pobres de su entorno. “Son acciones nobles porque ese día los necesitados comen gracias a la generosidad de otros”.

La Razón publicó ayer que la Iglesia Católica considera que comer carne roja en Viernes Santo ya no es un impedimento para recordar la Pasión, Muerte y Resurrección de Jesús, debido a que la tradición fue tergiversada en los últimos años al dejar atrás la austeridad, caridad y solidaridad, lo que debe primar en Semana Santa. 

“La tradición de no comer carne roja en Viernes Santo es antigua, era un lujo consumirla y lo contrario pasaba con el pescado; sin embargo, ahora los mariscos o productos de mar se constituyen en un lujo y acceder a carne vacuna es más factible. El mensaje para estas fechas no se basa en la comida, sino en compartir, en ser solidarios, austeros y caritativos”, explicó ayer el secretario adjunto de la Conferencia Episcopal Boliviana (CEB), padre José Fuentes.

El religioso manifestó que la versión de que si se come carne roja se comete un pecado porque sería el cuerpo de Cristo “era una motivación para cumplir el mandamiento”. “Pero lo que tiene que considerar la población es ser austera y solidaria con el prójimo, querer al hermano es querer a Dios”.

El párroco de la iglesia de San Pedro Hugo Trujillo aclaró que es una opción personal el consumir carne roja o pescado. “Si la carne está más al alcance de la gente, que lo coma, nadie se irá al infierno por eso”.

El ayuno espiritual ayuda a compartir

La práctica del ayuno en Semana Santa sigue siendo un precepto vital de la Iglesia Católica. Lo primordial de la abstinencia de carne no es dejar de comer o preparar otros platos, sino compartir con los más necesitados para encontrar en esa acción, una reconciliación con Jesucristo.  

“Es bueno dar de comer al hambriento de aquello que realmente tengo, no de lo que me sobra, sino de lo que me falta o de lo que voy a consumir. Éste es el aspecto fundamental del ayuno bien hecho y entregado con generosidad al prójimo”, aseguró el director de Comunicación del Arzobispado de La Paz, padre Iván Bravo. 

La peregrinación es otra costumbre de Semana Santa, al igual que la conmemoración de la institución de la eucaristía, del sacerdocio, el día del amor fraterno y la tradicional visita a los 14 templos.

Para hoy está programado el Vía Crucis (Pasión y Muerte de Jesucristo). El acto central en La Paz se desarrollará en el templo La Merced, donde se celebrará la pasión del Señor, a las 15.00. Después se realizará la procesión del Santo Sepulcro. “Se recorrerán las principales calles y avenidas del centro paceño. Concluirá en la misma iglesia a las 19.30”, dijo la autoridad eclesiástica.

Muchas personas llevarán ropa negra, lo que demuestra que este día es de luto para los católicos, por la muerte de Jesús. Los peregrinos que partieron desde el martes al Santuario de Copacabana, en La Paz, son otra muestra de las costumbres propias del país. En cada departamento se efectúan este tipo de caminatas a lugares alejados de las ciudades.

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