Así va la vida

Actores porno en Japón, en extinción

“Somos una especie en peligro. Solo hay 70 actores porno para 10.000 actrices”, explica Shimiken, para quien son cada vez menos numerosos “como los pandas”.

Actores porno en Japón, en extinción. Foto: AFP

Actores porno en Japón, en extinción. Foto: AFP

La Razón (Edición Impresa) / AFP / Tokio

00:00 / 10 de mayo de 2015

En Japón, los actores porno son como los pandas, una especie en extinción, dice Shimiken, una estrella de la profesión. Él, cuyo nombre real es Ken Shimizu, tuvo relaciones sexuales con 8.000 mujeres en unos 7.500 “videos para adultos”. Hoy pide refuerzos.

Su último llamamiento en Twitter, en el que lamentaba que los actores X nipones eran actualmente menos numerosos que los tigres de Bengala en libertad, fue retuiteado por miles de seguidores preocupados por el futuro de la industria pornográfica en Japón, que representa unos $us 20.000 millones.

“Somos una especie en peligro. Solo hay 70 actores porno para 10.000 actrices”, explica Shimiken, para quien son cada vez menos numerosos “como los pandas”.

Este Don Juan aficionado al culturismo, cuyos cabellos naranja de estilo punk le hacen parecerse un poco a la versión japonesa del excantante de los Sex Pistols Johnny Rotten, trabaja sin descanso, al ritmo de dos o tres películas de media cada día.

“En general, me acuesto con dos o tres chicas diariamente, es decir, hago el amor unas dos horas al día”, comenta.

A Shimiken, que luce una camiseta ajustada con el lema “Sex Instructor”, le gusta enseñar sus bíceps. El actor sigue una dieta estricta, como revela su bolsa de deporte cargada de barras de chocolate, filetes de pollo y huevos duros. La dieta se completa con cuerno de reno y una bebida a base de extractos de serpiente, con supuestas virtudes afrodisíacas, para mantener su virilidad.

“No tomo viagra. No lo necesito. Aún no”, asegura el actor, que protege sus órganos genitales con una crema facial de lujo. El único accidente laboral lo tuvo cuando fue herido con un tacón de aguja.

La actriz Anri Okita, una estrella del porno, no escatima elogios para Shimiken. “Sementales como él, maravillas de la naturaleza como él son una raza en peligro de extinción. Es una cuestión de psicología... Japón puede estar orgulloso de ellos”.

Los expertos de la industria atribuyen la falta de penes a las tendencias sociales y a la aparición, a mediados de 2000 en Japón, de los “hombres herbívoros” (soshoku danshi), que habrían remplazado al macho viril de virtudes masculinas tradicionales.

El concepto de “hombre herbívoro” lo lanzó en 2006 una periodista especializada en cultura popular, Maki Fukasawa, para definir a los jóvenes poco o nada interesados por el sexo, contrarios a los valores machistas e indiferentes al éxito profesional, al contrario que sus mayores.

“Mentalmente, los hombres se han ablandado, son menos machos, menos aficionados al sexo”, confirma Yuko Shiraki, una excamionera de 39 años, dedicada ahora a los “videos para adultos”.

“Muchos han perdido la confianza y no saben cómo expresar su libido. Por eso faltan hombres en la profesión”, asegura.

Ediciones anteriores

Lun Mar Mie Jue Vie Sab Dom
1 2 3 4 5 6
7 8 9 10 11 12 13
14 15 16 17 18 19 20
21 22 23 24 25 26 27
28 29 30 31

Suplementos

Colinas de Santa Rita, Alto Auquisamaña (Zona Sur) - La Paz, Bolivia