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La lucha contra el cambio climático, recompensada en España con el Princesa de Asturias

Desde su creación en 1992 en la Cumbre de la Tierra en Rio de Janeiro, la Convención Marco de la ONU lucha por "reducir la influencia humana en el aumento de la temperatura" global.

Cambio climático. Foto: www.latam.discovery.com

Cambio climático. Foto: www.latam.discovery.com

La Razón Digital / AFP / Madrid

10:59 / 22 de junio de 2016

Más de dos décadas trabajando por limitar el calentamiento global fueron reconocidas este miércoles con el premio Princesa de Asturias de Cooperación Internacional, concedido en España a la Convención de Naciones Unidas contra el cambio climático y al Acuerdo de París.

Desde su creación en 1992 en la Cumbre de la Tierra en Rio de Janeiro, la Convención Marco de la ONU lucha por "reducir la influencia humana en el aumento de la temperatura" global, explicó el jurado al anunciar el galardón en una breve ceremonia televisada.

En el marco de esta convención (UNFCCC por sus siglas en inglés), Naciones Unidas organiza cada año una conferencia internacional sobre cambio climático, conocida como COP, que durante dos semanas reúne a responsables de los cinco continentes.

La del año pasado, COP 21, celebrada en diciembre en París, desembocó en un acuerdo histórico "en el que 195 países se comprometieron finalmente a lograr un modelo de desarrollo universal que reduzca gradualmente las emisiones" de gases de efecto invernadero (GEI), subrayó el jurado.

A diferencia de su predecesor el Protocolo de Kioto (1997), este acuerdo incluyó el compromiso de Estados Unidos y China, los dos mayores emisores de GEI, en un tratado jurídicamente vinculante.

Asimismo, los países desarrollados aceptaron aumentar "su apoyo financiero comprometiéndose a movilizar conjuntamente 100.000 millones de dólares anuales hasta 2020", recordó la Fundación Princesa de Asturias, que entrega estos premios.

El Acuerdo de París estableció la necesidad de "mantener el aumento de la temperatura media mundial muy por debajo de 2ºC con respecto a los niveles preindustriales".

De lo contrario, las consecuencias serían catastróficas: aumento del nivel de los mares, reducción del casquete polar, desaparición de especies, incremento de sequías e inundaciones y surgimiento de millones de "refugiados climáticos".

Para llegar hasta París, la UNFCCC debió sin embargo recorrer un largo camino repleto de obstáculos, ante el escepticismo reinante en las décadas de 1990 y 2000 frente a las advertencias de los científicos del Panel Intergubernamental sobre Cambio Climático (IPCC).

Dramáticos enfrentamientos

Enfrentándose a la presión de poderosos 'lobbies' como el sector petrolero, los expertos tardaron años en convencer a la opinión pública que la emisión humana de gases como el dióxido de carbono -producido principalmente por los combustibles fósiles- puede disparar la temperatura global a niveles insostenibles. Las sucesivas COP fueron escenario de dramáticos enfrentamientos entre países desarrollados, considerados responsables del calentamiento acumulado hasta ahora, y naciones en desarrollo que no querían ver limitado el crecimiento de sus economías.

En algunas, unos delegados exhaustos tras varias noches sin dormir acabaron por acceder a las exigencias: en 2007 en Bali la Unión Europea y los países en desarrollo cedieron ante Estados Unidos al no mencionar objetivos concretos de reducción de GEI.

En otras, fueron al bloqueo: en Copenhague en 2009 Cuba, Venezuela, Bolivia y Sudán rechazaron un acuerdo elaborado por un puñado de jefes de Estado y de gobierno, entre ellos el estadounidense Barack Obama o el brasileño Luiz Inacio Lula da Silva.

Fue al año siguiente, en la mexicana Cancún cuando "la costarricense Christiana Figueres fue nombrada secretaria ejecutiva de la UNFCCC, nombramiento que sirvió de punto de inflexión para iniciar el camino hacia el éxito", recuerda la Fundación.

Figueres será reemplazada a mediados de julio por la excanciller mexicana Patricia Espinosa, que presidió con gran destreza aquella COP.

Su secretaría será quien reciba el premio, dotado con 50.000 euros (unos 56.000 dólares), y decida a qué fines dedicarlo, explicó a la AFP una fuente de la Fundación. El premio de Cooperación Internacional es el séptimo de los ocho que cada año desde 1981 concede este organismo, conocido hasta hace dos años como Fundación Príncipe de Asturias y rebautizado ahora en honor a la pequeña Leonor de Borbón, de 10 años, nueva heredera al trono de España.

Este galardón recayó el año pasado en la enciclopedia digital de acceso libre en internet Wikipedia.

Los galardones, que distinguen a personas o instituciones relevantes en ámbitos que van de la investigación científica a los deportes pasando por las letras y la concordia, serán entregados en octubre en una ceremonia en Oviedo, en el norte de España. (22-06-16)

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