- Publicidad
-
-
Lo más
-
El Gobierno responde a la plataforma de demandas de la IX marcha indígena
-
Más de 60 muertos en un ataque suicida contra las fuerzas del orden en Saná
-
El nuevo comandante de la Policía se compromete a desterrar los abusos de la institución
-
Jorge Santiesteban es destituido del Comando General de la Policía
-
Carlos Romero: La hipótesis es que Aduviri estaba vivo al ser arrojado del minibús
Ediciones anteriores
© LA RAZON - 2011
Colinas de Santa Rita, Alto Auquisamaña (Zona Sur) - La Paz, Bolivia
Cuba investiga origen de un objeto de arte cristiano
Misal. La pieza está en exposición en La Habana
Duda. Eusebio Leal observa el porta misal considerado el ejemplo más antiguo de arte cristiano indígena.
EFE / La Habana
01:11 / 09 de febrero de 2012
Especialistas cubanos han sometido a “duda razonable” el origen de un porta misal considerado hasta ahora el ejemplo más antiguo de arte cristiano indígena del nuevo mundo y presuntamente elaborado en la isla.
La investigación será iniciada a petición del Vaticano. El historiador Eusebio Leal afirmó ayer en rueda de prensa que existen aspectos sin investigar sobre esa reliquia perteneciente a la colección del Museo Etnológico Misionero del Vaticano, que se exhibe en Cuba “con carácter excepcional”.
El atril o facistol, elaborado en madera tallada en forma de concha con incrustaciones de hueso de pescado y caparazón de carey, presumiblemente perteneció a un capellán llamado fray Bartolomé de Las Heras que acompañó a Cristóbal Colón en su segundo viaje a América (1493-1494).
Según la documentación que acompaña a la reliquia en el Vaticano —a donde fue donada en 1935—, su elaboración se atribuye a indígenas del oriente de Cuba y estuvo a lo largo de generaciones en posesión de una familia de Santiago de Cuba. De acuerdo con Leal, se puede afirmar que el objeto salió de Cuba, tiene una “antigüedad notabilísima” y usa elementos que son “muy propios” del entorno cubano como la madera, el hueso y el carey.
No obstante, indicó que el Vaticano no investigó la pieza y, tras su llegada a Cuba, antropólogos e historiadores han cuestionado que sea una muestra de arte taíno debido a su envergadura y la fecha que se le atribuye. Leal recordó que el nombre del capellán no aparece entre quienes acompañaron a Colón en ese segundo viaje, si bien advirtió que podría aparecer “de pronto” tras nuevos hallazgos históricos.