- Publicidad
-
Documento sin título -
Lo más
-
COB suspende movilizaciones por 48 horas para restablecer diálogo con el Gobierno
-
Gobierno argentino prepara festejo multitudinario por 10 años de kirchnerismo
-
Neymar niega su marcha del Santos pero su entrenador la ve inminente
-
González asegura que no hizo cobros irregulares a exfuncionario del Senado
-
Bolívar logra su título 18 en la Liga Profesional
Suplementos
© LA RAZON - 2013
Colinas de Santa Rita, Alto Auquisamaña (Zona Sur) - La Paz, Bolivia
Muerte del solitario Jorge no extinguió la especie
Científicos hallaron 17 ejemplares con genes de tortuga gigante
AFP / Quito
00:00 / 25 de noviembre de 2012
La muerte hace cinco meses del solitario Jorge, una tortuga gigante de las islas Galápagos, no extinguió su especie como se creía, según un estudio que halló genes de ese ejemplar en 17 individuos, informaron los funcionarios responsables de la reserva natural ecuatoriana.
El fallecimiento del quelonio el 24 de junio “no representa el final de la especie de tortugas gigantes (Chelonoidis abingdonii) de la isla Pinta”, de donde era originario Jorge, señaló la Dirección del Parque Nacional Galápagos (DNPG).
Una investigación realizada junto con la universidad estadounidense de Yale “demuestra la existencia de 17 tortugas con ascendencia de la isla Pinta, las cuales habitan en el volcán Wolf, de la isla Isabela”, señala la institución.
Muestras. “El estudio identificó nueve hembras, tres machos y cinco jóvenes con genes de la especie de tortugas gigantes de la isla Pinta, después de analizar más de 1.600 muestras recogidas en el año 2008 en el volcán Wolf”, subrayó la DNPG en un comunicado.
Según los investigadores, el “descubrimiento marca el primer paso hacia la recuperación de la especie Chelonidis abingdonii, mediante un programa de reproducción y crianza en cautiverio, opción que es evaluada por la Dirección del Parque Nacional Galápagos”.
Jorge, una tortuga centenaria, era considerado el último representante de su especie, y su muerte por causas naturales se produjo tras décadas de esfuerzos científicos para lograr su reproducción.