Así va la vida

Un sapo de la Amazonía practica la necrofilia

El anfibio efectúa este extraño acto para preservar su especie.

Un sapo de  la Amazonía practica la necrofilia.

Un sapo de la Amazonía practica la necrofilia.

La Razón (Edición Impresa) / EFE / Río de Janeiro

00:00 / 05 de mayo de 2013

Un sapo de la Amazonía se aparea con hembras muertas accidentalmente por asfixia durante el acto, en una estrategia para evitar la pérdida de los óvulos y preservar la especie.

Tras provocar la muerte de la hembra por ahogamiento debido a su peso, el macho mantiene el abrazo sobre su compañera incluso durante horas, a la espera de que libere los óvulos en el agua para fecundarlos, explicaron a EFE los investigadores brasileños.

De acuerdo con los biólogos, la muerte de hembras durante el apareamiento es común en las especies sapos que acostumbran a concentrarse masivamente en charcos o lagunas para reproducirse.

“Por lo general, lo que ocurre con las especies con un comportamiento similar es que, cuando la hembra muere, el macho deja de abrazarla y la fecundación se pierde”, explicó la bióloga Albertina Lima.

“En esta especie, el macho sigue apretando a la hembra ya muerta hasta alcanzar la fecundación. No se conoce ninguna otra especie de sapo que retire los óvulos de la hembra muerta y los fecunde”, agregó.

La especie identificada como necrófila es la Rhinella proboscidea, que mide hasta 5,5 centímetros, es difícil de ser observada debido a que no sobrevive en regiones deforestadas. La especie practica la “reproducción explosiva”, no muy común entre los sapos y que se produce cuando un número muy elevado de individuos se concentra durante dos o tres días en los lugares de reproducción, por lo general pozas de agua o cabeceras de los ríos

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